Compañero de trabajo, estudios y ocio, el smartphone es mucho más que una herramienta para estar localizable o ponerse en contacto con familiares y amigos. Forma parte de la vida de sus usuarios para múltiples tareas cotidianas, desde buscar e intercambiar información hasta hacer de guía para llegar a algún destino o, incluso, pagar en establecimientos. Por eso, quedarse sin batería puede ser un motivo de preocupación. Es posible alargar su autonomía aplicando algunos consejos muy útiles que, además, ayudarán a la larga a prolongar su vida útil.

Modo ‘ahorro de batería’

Anuncio

Este truco es de utilidad esos días en los que se está fuera de casa sin un enchufe a mano o sin una batería externa que pueda alimentar el smartphone. Cuando la batería se está descargando demasiado rápido y es necesario prolongar su duración, basta con acudir a los ‘Ajustes’ para localizar el modo ‘Ahorro de Batería’ que, entre otras funciones, puede reducir el brillo, limitar la velocidad o el uso que hacen las aplicaciones en segundo plano de las redes móviles o la conexión Wi-Fi.

Limitar el uso de apps que consumen demasiados recursos

Anuncio

Es habitual tener el smartphone lleno de aplicaciones: unas se usan a diario y otras se van descargando y, con el tiempo, limitando el rendimiento de la batería. Lo mejor es echar un vistazo en el área de ‘Aplicaciones’ para conocer cuáles requieren de mayor energía y capacidad y, en caso de no usarlas, eliminarlas o deshabilitarlas. Si no es posible esta opción, siempre se pueden restringir algunos permisos, como el envío de notificaciones o la conexión al GPS.

Aplicaciones que ahorran batería

Otra opción relacionada con el punto anterior es usar las versiones ‘lite’ de aplicaciones y redes sociales, por ejemplo, las de Facebook o Instagram. La ventaja es que se trata del mismo programa pero en versión reducida, con las prestaciones necesarias para funcionar, lo que supone que no necesitan tanto espacio y tampoco consumen batería excesiva durante su uso.

10 Consejos Para Alargar La Autonomía De La Batería Del Smartphone

Desactivar GPS, Bluetooth y Wi-Fi siempre que sea posible

Estas tecnologías buscan señal constantemente cuando están en funcionamiento, algo que va consumiendo energía de manera constante. Es apropiado tener claro cuándo hay que usarlas si se está fuera de casa y, de no ser necesarias, desactivarlas (en el caso del Wi-Fi o el GPS). Para el Bluetooth se puede aplicar la misma premisa siempre que no se vaya a conectar el móvil a otro dispositivo mediante este sistema.

Controlar las actualizaciones automáticas

Sea cual sea el sistema operativo del smartphone, suele estar configurado para realizar actualizaciones automáticas de las apps que tiene integradas. Para evitarlo y controlar el consumo energético, en los iPhone hay que acudir a ‘Configuración’, ‘nombre’, ‘iTunes’ y ‘App Store’ y, desde ahí, indicar que no se desean descargas automáticas. Si se trata de un smartphone Android, el proceso pasa por desplegar el menú lateral de la app ‘Google Play’ y seleccionar ‘Ajustes’ para, después, desactivar esta opción.

Fondos de pantalla sencillos y brillo reducido

Un fondo de pantalla con movimiento aporta personalidad al smartphone y resulta llamativo, pero también acelera la descarga de la batería, por lo que es recomendable utilizar imágenes estáticas. Si la pantalla del dispositivo es OLED o AMOLED se puede añadir otro consejo: un fondo negro ahorra energía; estas tecnologías emplean sus propios píxeles para emitir luz, por lo que el color negro significa que el píxel está apagado y, en consecuencia, la pantalla también.  

Otro elemento que consume bastante energía es el brillo de pantalla así que, cuanto más atenuado, más autonomía se le concede al smartphone. La opción de ‘brillo automático’ está pensada para regular el nivel de manera automática según incida la luz en la pantalla, pero a veces no es suficiente y, por eso, es aconsejable subir o bajar la intensidad manualmente en función de las condiciones lumínicas.

Silenciar sonidos innecesarios

Hay determinados sonidos que realmente no suponen una mejora para ninguna de las funciones del dispositivo y de los que es posible prescindir: alertas de aplicaciones, clic de las teclas o el sonido de bloqueo de pantalla. Todos ellos se pueden gestionar desde el menú ‘Ajustes’ y la pestaña ‘Sonidos’.

Controlar las temperaturas extremas

A veces es inevitable, pero exponer las baterías a temperaturas radicales es perjudicial para su salud y hay que tener especial cuidado en épocas muy frías pero, aún más, en verano, con sol y altas temperaturas. En la medida de lo posible, es mejor mantener el dispositivo alejado de superficies muy calientes y no olvidarlo a la intemperie cuando el termómetro marca valores elevados.

Mejor no agotar la batería

Aunque el envejecimiento de la batería es algo progresivo e inevitable con el uso diario, una forma de retardarlo es seguir las directrices de carga establecidas por los propios fabricantes para las baterías de litio. Y es que cada ciclo de carga completa (la que se hace de cero a 100) va deteriorando la capacidad de la batería en un pequeño porcentaje; en lugar de esperar a que se agote por completo (algo que sí era aconsejable en modelos antiguos), lo ideal es poner a cargar el móvil antes que alcance el 15% y desconectarlo una vez haya llegado al 80%, alimentándolo al 100% solo en determinadas ocasiones.  

Usar el cargador oficial

Cuando se adquiere un smartphone, suele venir acompañado de su propio cargador oficial. A veces, tras un tiempo de uso, el conector o el cable pueden estropearse, por lo que es necesario cambiarlo. La tendencia habitual es utilizar cualquiera compatible de los que se tiene por casa, o bien comprar uno universal. Sin embargo, en este caso también es recomendable emplear uno de la misma marca que el dispositivo.