Conocerse y aprender a identificar y gestionar las emociones desde edades tempranas permite a los estudiantes actuar de forma satisfactoria para ellos y para los demás en las diferentes situaciones que se puedan presentar en el día a día. Al igual que otros recursos como los cortometrajes o los libros, estos videocuentos infantiles facilitan la enseñanza de la inteligencia emocional y los valores dentro y fuera del aula.


Respira

Aprender a controlar los nervios y las situaciones difíciles mediante la respiración es el eje principal de este videocuento. En él, una madre explica a su hijo que se encuentra intranquilo cómo respirar correctamente. Para ello recurre a diferentes objetos y animales, como un barco, un cohete o un búho que ayudarán al pequeño a concentrarse mejor a la hora de realizar las respiraciones. Gracias a estas explicaciones, el niño es consciente de la importancia del autocontrol de las emociones e impulsos. 


La calma de León

León era un niño que siempre se enfadaba por todo y actuaba sin pensar. Su madre decidió explicarle qué pasa cuando una persona está enfadada con el objetivo de que aprendiera a controlar su rabia. Con un bote de purpurina y agua, le mostró cómo funciona el cerebro cuando uno está enfadado: está agitado y revuelto, dificultando que las personas puedan pensar con claridad. Para acabar con esta sensación, anima al pequeño León a buscar un lugar tranquilo y cómodo de la casa donde respirar y calmar su mente en los momentos en los que el enfado aparece. 


El Guardián del Bosque

El objetivo de este videocuento es tratar de explicar a los menores de una manera sencilla y agradable lo que supone el aislamiento por el Coronavirus y las emociones que pueden aflorar en esos momentos. Un duende que habita un gran bosque tiene que hacer frente a una epidemia de hongos, provocando que todos los animales tengan que permanecer en sus hogares. Estos, confundidos, sentían miedo, ira y tristeza pero el Guardián del Bosque les aconsejó actividades y ejercicios para controlar las emociones que estaban atravesando y aprovechar para estar en familia hasta que la vida volviese a la normalidad. 


La reina de los colores

Malwida, la reina de los colores, va encontrándose con los colores y ordenándoles que se conviertan en diferentes objetos o animales. Con cada uno de ellos, la reina sentía una emoción negativa diferente y, de tanto enfado, el reino entero se llenó de color gris. Malwida, triste por haber perdido los colores, lloraba y lloraba hasta conseguir que aparecieran de nuevo. La reina comprendió la importancia de respetar a todos sus colores para que nunca más volvieran a desaparecer y así evitar que la tristeza volviera a su reino. 


Cuento del erizo

Ericito llega nuevo al colegio pero no consigue que sus compañeros le acepten  tal y como es. Ericito estaba muy triste, no quería herir a nadie con sus púas. Para ayudar al pequeño animal y terminar con su tristeza, sus compañeros deciden regalarle una caja llena de corchos con los que proteger sus púas y poder jugar con todos ellos sin ningún problema. Trata de mostrar la importancia de la empatía y el respeto hacia los demás, sin importar cómo sea la otra persona. 


El hormiguero

La trama se centra en un grupo de hormigas que, tras finalizar el largo invierno, por fin pueden salir del hormiguero para buscar comida. Esta historia no sólo se basa en señalar la importancia del trabajo en equipo, sino la necesidad de ser honesto con todo el grupo y la familia, ya que una de las hormigas contará una mentira y pondrá en peligro el bienestar de todas. 


El monstruo de los colores 

El personaje principal es un monstruo de colores que tiene un gran problema: no sabe exactamente qué le pasa y siente un gran caos porque no sabe gestionar sus emociones. Debe deshacer ese embrollo y ser capaz de manejar su alegría, su tristeza, su rabia y su calma, pero ¿cómo lo hará? El protagonista deberá ordenar cada una de ellas en botes de distintos colores y así poder diferenciarlas. 


El principito

Se trata de uno de los cuentos clásicos más populares de la literatura española, en el que narra las aventuras de un joven que se siente incómodo en un mundo de adultos y decide hacer un viaje en avioneta. Durante el recorrido, y volando por el desierto, la avioneta se estropeó y el protagonista se quedó abandonado en medio de las dunas. Ante la aparición de un niño, ‘el principito’, el protagonista aprende a disfrutar de los pequeños detalles y a valorar las pequeñas cosas de la vida. 


Pollito desobediente

En un gallinero vivía una gallina y sus seis pollitos, uno de ellos destacaba frente a los otros, pero no por ser el más brillante o el más bonito, sino por su indisciplina y su rebeldía. Un día mientras la familia andaba de paseo, el pequeño desobediente cruzó sin hacer caso a su madre y se llevó un gran susto. Esa lección no le sirvió para aprender, ya que al día siguiente volvió a ignorar las advertencias de su madre y volvió a estar en peligro. Pero tras varios escarmientos, el polluelo Tomasito aprendió a obedecer a los adultos y a escuchar los consejos que su mamá gallina le daba.  


¡Qué miedo! 

El miedo es aquella sensación de alerta o angustia por percibir algo a lo que las personas consideran un peligro. En ocasiones, esa emoción impide llevar a cabo correctamente otras acciones, como disfrutar o incluso respirar. En este cuento, el personaje principal cuenta su gran miedo y la experiencia que siente cuando se topa con esa inquietud. Mientras lo narra, el pequeño aprende a darle forma a sus temores y convierte los sustos en carcajadas.