El desarrollo dinámico del sector de la educación está obligando a las instituciones educativas a tomar nuevas e innovadoras medidas. En el caso de España ya existe una amplia oferta de formación digital, pero en un mundo cada vez más digitalizado y, especialmente en tiempos de pandemia, los formatos de exámenes online son necesarios para el futuro de la educación digital. Sin embargo, suele faltar formas de garantizar la integridad de los conocimientos examinados. 

Precisamente con ese objetivo, la firma Proctorio ofrece una solución a institutos, universidades, empresas y centros de certificación que consiste en la supervisión automatizada de exámenes online, garantizando su realización de forma segura y fiable,  independientemente del lugar donde se encuentre el estudiante. Proctorio verifica la identidad de los examinados, lo que asegura que sólo participen los realmente inscritos y los supervisa para evitar trampas durante la prueba.

Diferentes posibilidades de la supervisión de exámenes online

Proctorio
  • Supervisión en directo

Utiliza tecnologías de reuniones web o videollamada para supervisar un examen. Una persona real, normalmente un proveedor externo, suele supervisar entre 10 y 20 examinados en tiempo real. La ventaja de la supervisión en directo es que la interacción o la intervención directa es posible en cualquier momento del examen. La supervisión en vivo tiene una escalabilidad limitada debido a la disponibilidad de supervisores y resulta en una inmensa invasión de la privacidad del examinando, debido al uso de personas reales ajenas a la institución.

  • Supervisión automatizada

Las opciones de supervisión, bloqueo y verificación pueden configurarse individualmente para cumplir con los requisitos de los diferentes tipos de exámenes. Los exámenes se supervisan de forma totalmente automatizada y los parámetros de análisis se establecen individualmente (por ejemplo, vídeo, audio, uso del navegador…). Cualquier comportamiento ‘sospechoso’ queda registrado y puede ser revisado por una persona autorizada, como el tutor, una vez finalizada la prueba. Esto asegura que los estudiantes no utilicen ninguna ayuda no autorizada durante el examen. 

Las ventajas de la opción automatizada son los bajos costes, la neutralidad y la calidad debido a la supervisión permanente y objetiva. Además, los datos se registran de forma anónima y sólo pueden ser vistos por la institución a través del sistema de gestión del aprendizaje. Proctorio cumple el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y puede integrarse en todos los sistemas de gestión del aprendizaje.