La dislalia es un trastorno de la articulación de los fonemas: las personas que la padecen presentan una incapacidad para pronunciar correctamente ciertos fonemas o grupos de fonemas. Suele aparecer en edades tempranas, cuando los niños y niñas comienzan a pronunciar las palabras. Gracias a ejercicios y actividades que mejoran la musculatura empleada para la pronunciación y perfeccionan la articulación, es posible mejorar este problema. 


Ejercicios con la lengua

Niño sacando la lengua

Trabajar este músculo es clave para tratar de solucionar problemas relacionados con la articulación de palabras. Existen multitud de ejercicios linguales, de menor o mayor dificultad, que permiten mejorar la dislalia. Algunos de ellos son:

  • Meter y sacar la lengua
  • Tocar el labio superior e inferior con la punta de la lengua
  • Sacar la lengua y moverla hacia la derecha y luego a la izquierda repitiendo el ejercicio 10 veces.
  • Recorrer los dientes con la lengua de un lado a otro 
  • Chasquear la lengua

Ejercicios con los labios

Conjunto de labios

Otro elemento fundamental para hablar son los labios y su correcto uso y entrenamiento permitirá mejorar la pronunciación. Los ejercicios a realizar para trabajar con los labios son:

  • Pronunciar el sonido ‘RRRR’
  • Sonreir con los labios juntos y enseñando los dientes
  • Colocar la boca imitando a un pez
  • Dar besos con fuerza 

Ejercicios con las mejillas

Ejercicio mejillas

Para trabajar la praxis de esta parte de la boca es posible realizar diferentes actividades, entre las cuales destacamos:

  • Inflar las mejillas
  • Empujar las mejillas hacia fuera con la ayuda de la lengua 
  • Pellizcar las mejillas
  • Masajear las mejillas

Ejercicios soplando

Niña soplando pompas de jabón dislalia

Soplar es otra de las formas que permiten trabajar y mejorar la dislalia, pues una buena función respiratoria es clave para la articulación de las palabras. Estos ejercicios aportan la posibilidad de ser trabajados con o sin material y, entre ellos, encontramos algunos como:

  • Soplo simple: primero sin inflar las mejillas y posteriormente inflándolas
  • Sentir el soplo: soplar sobre una superficie del cuerpo, como las manos, para que el menor sienta la intensidad de su soplo
  • Hacer burbujas con ayuda de una pajita en un vaso de agua
  • Inflar globos
  • Soplar silbatos, matasuegras o pomperos
  • Sostener y trasladar bolitas de papel con ayuda de una pajita

Onomatopeyas

Niño imitando sonidos dislalia

Otra manera de trabajar este trastorno es mediante la imitación de diferentes sonidos. Estos pueden ser el ladrido de un perro, el sonido que hace un coche o un tren, así como sonidos ambientales tales como truenos o el ruido que hace la lluvia al caer. Es posible recurrir a vídeos que ayudan a trabajar con estos sonidos.