Pintar mandalas es una actividad con la que los menores refuerzan la concentración, favorecen su creatividad y reducen los niveles de estrés. Con ellos, es posible dar rienda suelta a la imaginación y utilizar los colores o texturas preferidos para aportar color a las representaciones místicas tan características de estos dibujos. También es posible aplicar esta dinámica en diferentes asignaturas para reforzar con ella el aprendizaje multicompetencial. 

Para abordar crear estas composiciones, existen multitud de actividades o técnicas con las que trabajarlos. A continuación os dejamos diversas ideas para conseguir los mejores mandalas. 

Utilizar lo que se tiene alrededor

Niño pintando mandala

Motivar a los alumnos a buscar elementos que les sirvan de inspiración para sus mandalas es el objetivo principal de esta dinámica. Para ello, es posible realizar una lluvia de ideas donde los menores señalen algunos objetos que sirvan para protagonizar este dibujo. Lunas, soles, flores o incluso frutas son algunos ejemplos para utilizar en esta actividad. 

Diferentes texturas

Para trabajar a la vez la psicomotricidad fina y estimular los sentidos de los menores, utilizar diferentes texturas para elaborar el mandala es una actividad idónea. Una idea para conseguirlas es realizar una pequeña excursión por las inmediaciones del centro escolar donde los menores tengan la oportunidad de recolectar hojas, plantas, arena o cualquier material con diferentes texturas con los que decorar el mandala. 

Camisetas de mandalas

Con esta actividad los menores diseñarán sus propias camisetas de mandalas de la manera que ellos elijan. Para llevarla a cabo, tendrán que utilizar camisetas viejas que puedan ser pintadas. Una vez elegida la prenda, es la hora de plasmar el dibujo. Con pintura especial para ropa y diferentes elementos como pinceles, esponjas o simplemente con los dedos, conseguirán un recuerdo en forma de mandala. 

Mandala de los sentimientos

Mandalas

Trabajar las emociones en los más pequeños es crucial para su correcto desarrollo. Para ello, es posible recurrir a multitud de dinámicas entre las que aplicar el arte de los mandalas. Animar a los alumnos a elaborar mandalas en los que plasmen las diferentes emociones o sentimientos que conocen a través de colores y formas es el punto principal de esta actividad. También es posible recurrir a plantillas especializadas en las emociones. 

Reutilizando objetos

Gracias a esta actividad se da una nueva vida a objetos como los tradicionales CD’S para el ordenador. Estos son la base para realizar un móvil de mandalas para decorar la clase o la casa. Los menores tendrán que diseñar un mandala encima de un CD, añadiendo todos los detalles que ellos quieran: perlas, algodones, colores variados… Una vez terminado el dibujo, es la hora de colocar unas cuerdas que servirán de soporte para el móvil.