Las alumnas tienen el mismo interés que los alumnos en programación

Aunque las niñas pueden ser tan capaces como los niños en áreas como la programación, el porcentaje de mujeres en profesiones STEM es menor que el de los hombres. La razón puede encontrarse en aspectos culturales, pero nunca en una falta de interés por parte de ellas, de acuerdo a un estudio llevado a cabo por la Universidad de Málaga.

Alumnas programación

Los resultados obtenidos por el estudio ‘Coding skills are acquired gender-independently in the K-12 system: the ToolboX. Academy experience’ realizado por la Universidad de Málaga en colaboración con la Universidad de Alcalá, apuntan a que no existe brecha de género en el interés por las materias STEM relacionadas con la programación y que las alumnas tiene las mismas capacidades y el mismo interés que el masculino a la hora de desempeñar tareas de programación. 

El estudio, al que ha tenido acceso EDUCACIÓN 3.0 de manera exclusiva, concluye que las niñas se desempeñan igual de bien que los niños en las tareas de programación. Algo en lo que también está de acuerdo la UNESCO, que destaca que no existen diferencias significativas entre el cerebro masculino y el femenino. Por lo tanto, esta información contradice uno de los argumentos que se suelen alegar para entender la falta de mujeres en el ámbito STEM: que la capacidad matemática y espacial de ellas es menor a la de los chicos, así como la idea de que las capacidades innatas de los chicos logran un mejor desempeño del género masculino en este tipo de profesiones. 

Alumnas programación

Para llegar a estas conclusiones, se realizó un experimento en diferentes colegios andaluces en el que se vieron involucrados 356 niñas y 394 niños de edades comprendidas entre los 6 y los 18 años. El alumnado tuvo que resolver en un tiempo determinado diferentes actividades y ejercicios con la herramienta de programación ToolboX.

Otra de las conclusiones reseñables es que la capacidad de desarrollar estas habilidades es independiente del curso en el que se encuentren los estudiantes. Algo que contradice la información de un estudio llevado a cabo por la Universidad de Washington que afirmaba que el nivel de interés se mantiene intacto en ambos géneros entre los 10 y los 12 años y que, sin embargo, cae en ellas de forma notable a partir de los 15 años.

La cultura, una de las causas

Sabiendo que el género femenino tiene las mismas capacidades que el masculino a la hora de resolver este tipo de tareas, el origen de que haya menos mujeres que hombres en profesiones STEM habrá que buscarlo en otro lado. Tal y como afirma Francisco Vico, catedrático en la Universidad de Málaga y uno de los participantes en el estudio, “ciertas carreras parecen aparentemente excluidas para las mujeres por considerarse, de antemano, típicas del género masculino”. Esta idea viene promovida por las ideas estereotipadas sobre los roles de género y por el proceso de socialización al que se les somete desde edades tempranas, de acuerdo a información extraída de la página web de la UNESCO.

La solución está en la educación

Carmen Galán, docente en el IES Averroes de Córdoba, uno de los centros educativos en los que se llevó a cabo el experimento, comenta que “a día de hoy en nuestras aulas, el profesorado debe luchar contra los estereotipos con iniciativas para dar visibilidad a las mujeres científicas o introduciendo asignaturas que fomenten su presencia en el campo STEM”. Una afirmación que secunda también Francisco Vico y que, a su vez, es una de las conclusiones del estudio en el que ha participado: “Esta brecha de género solo puede cambiar si las niñas observan desde edades tempranas que son tan buenas como ellos programando ordenadores o construyendo una placa electrónica”. Para conseguirlo, propone introducir desde primeros niveles de Primaria asignaturas relacionadas con estos contenidos porque, así, al llegar a Secundaria, tendrán más asimilada esta creencia.

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