¿Sabías que el 40,6% de los niños españoles de entre 6 y 9 años tienen sobrepeso u obesidad, según el estudio Aladino sobre ‘Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España, presentado por el Ministerio de Consumo’? Promover el consumo de alimentos saludables y el aprendizaje sobre salud y nutrición, así como mejorar la dieta en la primera infancia, son algunos de los consejos de la ‘Comisión para Acabar con la Obesidad Infantil’ de la OMS para reducir esta cifra. Estos juegos de comida saludable pueden ser un recurso muy útil para transmitir buenos hábitos alimenticios a los más pequeños de la casa.
Oso comilón
Hay que dar de comer distintos alimentos a un osito de madera y, con ello, se aprende que las verduras como la berenjena o el brócoli forma parte de una alimentación saludable mientras que otros alimentos como una tableta de chocolate o un donut tan solo hay que comerlos en momentos puntuales. Todos los alimentos se pueden guardar en una cajita de madera que viene incluida.
Aprender a cocinar sándwiches saludables
Las distintas cartas que componen este juego muestran opciones para combinar los ingredientes y crear un sandwich saludable. Además, es ideal para que los niños aprendan secuencias, formas, colores, reconocimiento de patrones, habilidades de resolución de problemas, coordinación ojo-mano y habilidades motoras finas.
Imagiland
Los menores a partir de 8 años deben conseguir un menú equilibrado y saludable combinando cartas. Todas ellas poseen una forma triangular y tienen que formar parte de un plato con distintos comestibles. En el juego hay todo tipo de alimentos, tanto saludables como azucarados o ultraprocesados.
¡Galletas!
Hay que ayudar a los monstruos a seguir una dieta equilibrada. Para ello, los jugadores –está recomendado a partir de 4 años– deben buscarles la merienda más saludable entre las cartas que les hayan tocado. Una vez elegido un alimento, hay que visualizar en tres mazos de cartas qué camino sigue ese alimento y hacia qué otro alimento lleva. El objetivo es que los menores vinculen unos alimentos con otros y distingan entre los saludables y los que no lo son.
Yo Aprendo cuidando el planeta: los alimentos
Este juego de mesa de comida saludable para menores a partir de 4 años combina un puzle de gran formato con fichas de frutas y de verduras clasificadas por estaciones del año. Propone distintos modos de juego, que van desde emparejar alimentos con su estación hasta completar recetas respetando los ingredientes de temporada. Así, aprenden de dónde vienen estos alimentos y comprenden la importancia de consumirlos de forma responsable.
Fun World Toys – Caja de verduras saludables
Se trata de un set de alimentos de juguete que incluye 12 piezas que tienen un diseño resistente: 3 tomates, 2 limones, 2 zanahorias, 3 champiñones y 2 calabacines. Recomendado a partir de 3 años, se presenta en una caja de madera de 160 x 120 x 80 mm. Además de favorecer el juego simbólico, la caja ‘invita’ a ordenar y clasificar las diferentes piezas, integrando de forma natural actividades de conteo, reconocimiento visual y vocabulario.
Matching Pairs – Healthy Foods
Incluye 56 cartas circulares con imágenes de frutas, verduras, pescado y carne. Cada carta está elaborada en cartulina resistente y brillante, con un reverso en blanco que permite personalizarla o utilizarla en actividades creativas. El juego es de tipo ‘memory’: al girar las cartas y buscar las parejas, los menores entrenan la memoria y amplían su vocabulario relacionado con la alimentación saludable. Indicado a partir de 4 años.

Little Menu
Adecuado a partir de 5 años, incluye seis bandejas individuales, una rueda giratoria y 94 fichas que representan diferentes tipos de alimentos: frutas, verduras, proteínas, cereales, lácteos y dulces. Cada jugador por turnos debe girar la ruleta y, en función del grupo alimenticio que salga, tiene que escoger la ficha correspondiente y colocarla en su bandeja.
Memo Game Healthy Meal
Es un juego de memoria compuesto por 40 cartas con imágenes de alimentos saludables. Permite formar hasta 20 parejas, mientras los más pequeños (está indicado a partir de los 3 años) entrenan su memoria visual y afinan su capacidad de observación. Además de fortalecer habilidades cognitivas como la atención y la memoria, introduce vocabulario en inglés, ya que cada alimento está acompañado por su nombre en este idioma. Para evitar que las cartas se pierdan cuando no se está jugando, se incluye un estuche.
Shopping List
Los menores deben completar su lista de la compra localizando los alimentos correctos entre una serie de fichas colocadas boca abajo. Recomendado entre 4 y 7 años, incluye carritos de compra, cestas, listas y fichas con imágenes de productos como frutas, verduras, lácteos o cereales, lo que facilita la conexión entre el juego y la vida cotidiana.
Alimentos sanos magnéticos
Recomendado para mayores de 3 años, se trata de un set que contiene 34 alimentos magnéticos, un salvamantel imantado en el que se puede escribir y borrar y un bloc para elaborar menús. Los menores deben colocar los alimentos en el plato intentando crear el menú más saludable posible (pescado, carne, pasta, verduras, frutas…). Es una buena forma de que aprendan a crear sus propios platos de comida sabiendo qué alimentos se pueden comer con más frecuencia y cuáles con menos.

¿Cómo como?
Esconde un secreto que se descubre tras unas cuantas partidas: la variedad, el gusto y el equilibrio alimenticio son la base de una vida saludable. Con un tablero en el que se indican las diferentes comidas del día (desayuno, comida, merienda, cena) y dos paquetes de cartas, los jugadores deben ir completando un menú para cada día añadiendo los alimentos correctos. ¿Solo tienen cartas con bollos y azúcar en tu mano? Tendrán que deshacerse de ellas y robar las que necesiten, siempre respondiendo preguntas relacionadas con la alimentación saludable y superando los desafíos físicos. Gana el que se queda sin cartas.

El semáforo de la comida saludable
Está indicado para dos jugadores de 6 a 12 años y su funcionamiento es simple: consiste en relacionar los alimentos básicos con los colores de un semáforo de tráfico (verde, amarillo y rojo) según la frecuencia con la que se deben comer. Así, verde significa a menudo, amarillo supone un consumo eventual y rojo, muy ocasionalmente. Gana aquel jugador que mejor haya clasificado los alimentos según estas premisas.

Hungry monster
El monstruo azul tiene mucha hambre y hay que darle de comer. Para ello, por turnos, dos jugadores escogen un plato y colocan cinco ingredientes reales pronunciando en voz alta su nombre. A continuación, cogen el alimento con las pinzas y alimentan al monstruo. El turno pasa al siguiente menor, que debe elegir ingredientes diferentes. Si se caen por el camino, no podrán alimentar al monstruo, ya que tendrán que devolver la comida al plato y pasar el turno. Gana el primero en dejar su plato vacío siempre y cuando haya alimentado de forma saludable al monstruo.

Juego pirámide de los alimentos
Contiene una pirámide de plástico interactiva que sirve para clasificar los alimentos según su grupo alimenticio, ayudando así a los más pequeños a conocer las proporciones que componen una dieta equilibrada y a distinguir los tipos básicos de nutrientes como, por ejemplo: las proteínas, las vitaminas o los hidratos de carbono etc. El objetivo es que recuerden qué alimentos son los que hay que tomar con más frecuencia y cuáles hay que evitar en mayor medida. Además, en el juego se incluyen productos de la dieta vegetariana, vegana y de la dieta mediterránea.

