Correcciones automáticas, asistentes virtuales capaces de generar materiales adaptados al nivel del alumnado, rúbricas de evaluación y exámenes… Las posibilidades de la IA son enormes, y según instituciones como la UNESCO y la OCDE, tiene un gran potencial para mejorar la personalización del aprendizaje y liberar tiempo del profesorado para tareas de mayor valor pedagógico. Sin embargo, su uso también ha despertado algunos temores en la comunidad educativa; muchos de ellos relacionados con un impacto negativo para el alumnado cuando se utiliza desde el desconocimiento y sin un adecuado acompañamiento.

Aun así, los expertos insisten en que la clave no está en rechazar la IA, sino en integrarla como una herramienta de apoyo para la labor docente, siempre partiendo de una formación adecuada y un uso ético. Estos 8 usos de la IA para la labor docente facilitan su labor.

Análisis de contenidos educativos

Algunos docentes han diseñado sus propios asistentes de IA tanto para facilitar su labor como para generar situaciones de aprendizaje más atractivas e interactivas para el alumnado. Por ejemplo, Ramón Besonías, profesor de Filosofía en el instituto San José de Badajoz, ha creado un GPT que funciona con el mismo modelo de inteligencia artificial generativa de ChatGPT y está alojado en la web de OpenAI: su finalidad es que cualquier compañero la use para optimizar apuntes, esquemas, tareas, mapas visuales...

Para usarlo es necesario contar con un plan de pago e iniciar sesión con una cuenta de Google, Microsoft o Apple, o registrarse con un correo electrónico y contraseña. Después, hay que introducir el contenido deseado para que el asistente lo analice y sugiera cambios.

Organizar la labor docente

Gestionar el tiempo dentro y fuera del aula es esencial para que los docentes puedan llevar a cabo todas las tareas pendientes o preparar sus lecciones con suficiente antelación. Para tenerlo todo organizado en un mismo lugar y ahorrar tiempo a la hora de preparar las clases, corregir o evaluar tenemos planificadores anuales de IA que crean planes de clase adaptados al currículo del docente, generan evaluaciones personalizadas y hasta elaboran recursos didácticos alineados con los planes de cada región.

Mejorar la programación didáctica

La programación es un documento clave para detallar la aplicación específica del currículo en el aula, los objetivos, los contenidos, los criterios de evaluación o la metodología durante el curso escolar, y su elaboración requiere de tiempo y dedicación. En este proceso se puede contar con la ayuda de asistentes de IA generativa como Gemini, Copilot o ChatGPT que permiten, en cuestión de minutos y mediante los prompts adecuados, crear programaciones teniendo en cuenta tanto los objetivos curriculares como las características del grupo.

Evaluar trabajos en grupo

Calificar un trabajo en grupo supone un reto en muchas ocasiones, ya que es complicado puntuar teniendo en cuenta quién ha trabajado más, qué parte ha hecho cada alumno o cómo valorar el proceso y no sólo el resultado final. La inteligencia artificial ayuda a resolver estas dudas y que la evaluación sea más objetiva y específica, generando rúbricas de evaluación con las directrices que les indiquemos. Algunas plataformas también permiten estructurar rúbricas visuales con escalas de puntuación, editar plantillas predefinidas o crear nuevas desde cero para facilitarnos esta tarea.

usos de la IA para la labor docente

Crear esquemas

Este recurso sigue siendo uno de los más utilizados en el aula para condensar, estructurar y ayudar a retener grandes cantidades de información. Y gracias a las herramientas con IA podemos simplificar bastante los procesos: basta con pegar un texto con la temática y las ideas principales y seleccionar ajustes como el tipo de esquema (blog, ensayo, artículo, discurso…) o el número de secciones para obtener en segundos esquemas completos con sus correspondientes áreas y subsecciones. 

Elaborar presentaciones

A la hora de preparar una presentación, una de las herramientas más empleadas es PowerPoint, el popular programa de Microsoft que, desde hace un tiempo, también integra funcionalidades con IA en su versión de pago: elaboración automática, sugerencias de diseño, mejora del contenido... Sin embargo, la inteligencia artificial ha traído consigo otras alternativas que hacen este trabajo prácticamente al instante con sólo indicar el tema sobre el que queremos que trate la presentación. También permiten enriquecer el resultado con multitud de elementos, personalizarlo según su finalidad, compartir la presentación, elegir entre diferentes diseños de plantillas…

Creación y resolución de problemas matemáticos

Las herramientas diseñadas para este fin, facilitan la elaboración de ejercicios personalizados y adaptados a contenidos concretos o al nivel de cada estudiante. Además, tienen la capacidad de resolver cualquier problema de forma precisa y explicar detalladamente el proceso (incluso de forma hablada); convertir a fórmulas y números los problemas explicados mediante palabras, y muchas de ellas contestan en tiempo real todas las dudas que surjan durante la resolución de las operaciones.

Generar gráficos

Posiblemente alguna vez hayas querido plasmar unos datos para que tus estudiantes los vean de forma más visual, pero te has encontrado con dudas sobre qué gráfico elegir o cómo asegurarte de que los datos se entiendan de la mejor manera posible. Gracias a programas con IA integrada es posible transformar cualquier información en gráficos precisos y atractivos en cuestión de segundos. Solo es necesario volcar los datos o describir lo que se desea crear, y la inteligencia artificial se encarga de generar el mejor diseño.