Aunque tanto la robótica como la programación o el pensamiento computacional se suele impartir en mayor medida a los estudiantes de Primaria y Secundaria, lo cierto es que estas disciplinas también pueden ir dirigidas al alumnado más pequeño, el que se encuentra en Educación Infantil

El informe ‘Programación, robótica y pensamiento computacional en el aula’ elaborado por el INTEF (Instituto Nacional de Tecnologías Educativas y de Formación del Profesorado) señala que en los últimos años se han utilizado distintos instrumentos y recursos para adentrar a los niños de este nivel educativo en la robótica, como los robots programables, a los que se les pueden enviar instrucciones apretando diversos botones; o a través de las actividades ‘desenchufadas’, con las que sin necesidad de utilizar dispositivos electrónicos, aprenden programación o pensamiento computacional con flechas o distintos símbolos.


Lo que aporta la robótica y la programación en Infantil

Son numerosas las investigaciones que señalan que estas disciplinas pueden aplicarse entre los alumnos más pequeños. También, su utilidad a la hora de desarrollar distintas habilidades. Los resultados del estudio ‘Kindergarten Children Programming Robots: A First Attempt’ (Niños de jardín de infancia programando robots: un primer intento) de la Universidad Técnica de Viena, destacan que el alumnado de Infantil cuenta con desarrollo cognitivo para utilizar sin problemas los robots programables, por ejemplo. 

Programación Infantil

Por otro lado, la investigación ‘The Effect of a Classroom-Based Intensive Robotics and Programming Workshop on Sequencing Ability in Early Childhood’ (El efecto de un taller intensivo de robótica y programación en el aula sobre la capacidad de secuenciación en la primera infancia) de la Universidad Tufts en Estados Unidos, señala que estas materias les sirven para desarrollar otras habilidades, como las de secuenciación.


Ejemplos para aplicar la robótica y la programación en Infantil

Partiendo de esta base, ¿cuáles deberían ser los objetivos en el momento de aplicarlas en Infantil? El informe del INTEF señala los siguientes junto a diversos ejemplos para llevarlo a cabo en el aula:

  • Crear y seguir conjuntos de instrucciones paso a paso para completar tareas. Para ello, un ejemplo de actividad podría ser la creación de un conjunto de instrucciones para lavarse los dientes o preparar una receta simple entre todos.
  • Desarrollar programas sencillos con secuencias de instrucciones ordenadas para resolver tareas simples. En este caso se puede hacer uso de las actividades ‘desenchufadas’, las que no necesitan dispositivos electrónicos y utilizar elementos como flechas o símbolos. También resultan útiles los robots programables.
  • Conocer la forma en que los programas representan información. Una buena manera es planificar una secuencia de instrucciones con ejemplos sencillos para los niños, como levantar las manos arriba o abajo para representar acciones como ‘sí o no’ o distintos números.
  • Comprender y verbalizar los resultados esperados de un programa sencillo. Con una secuencia de instrucciones ya creada a base de flechas, por ejemplo, y que represente los movimientos de un robot en un tapete se puede debatir con los estudiantes si el robot llegará o no al destino deseado.
  • Identificar y corregir errores en algoritmos o programas formados por secuencias simples. Con ensayos de prueba y error, el alumnado puede modificar la secuencia de instrucciones con el fin de solucionar los errores de un programa que no funciona. 

Dichos ejemplos también resultan válidos para poner en marcha el pensamiento computacional entre este alumnado.