Trabajar y educar en el respeto, construir una autoestima fuerte, positiva y desarrollar habilidades sociales basadas en la asertividad son algunos de los objetivos de la Guía de Habilidades Sociales como prevenir la violencia de género elaborada por la maestra especialista en Pedagogía terapéutica Asunción Martínez Duarte. 

En ella se ofrece a los docentes múltiples consejos y recursos para trabajar en el aula, así como proporcionar estrategias y ejemplos de comportamiento para que los alumnos de Secundaria aprendan a generar relaciones sanas y detecten y combatan las que no lo son.

prevenir la violencia de género

Según la autora, esta guía busca el desarrollo de forma individual y a nivel de grupo de una conciencia asertiva y de respeto, que permita empezar a trabajar a fondo lo que implica el machismo y las razones para condenarlo. Y todo ello, con una estructura sencilla que invita a ser ampliada, modificada y adaptada según las características y demandas de los estudiantes.


Claves para desarrollar las habilidades sociales

La propuesta está formada por una serie de puntos clave a tener en cuenta a la hora de trabajar la prevención sobre la violencia de género. Es importante educar desde edades tempranas, reforzando los comportamientos positivos y valores como la empatía o la autoestima para que el alumnado aprenda a identificar que cuando estos fallan, hay un problema. Otro elemento de gran trascendencia presente en ella es enseñar a decir ‘No’. Para ello, es posible recurrir a las técnicas asertivas que permiten a las personas mostrar su opinión sin necesidad de sentirse culpables por ello. 

A continuación, os mostramos algunos de los apartados esenciales en torno a los que se estructura esta guía para prevenir la violencia de género. 

  1. Analizar qué son las habilidades sociales y por qué son importantes en la prevención de la violencia machista.
  2. Plantear qué comportamientos pueden ser considerados signos de alarma.
  3. Evaluar cómo son las habilidades sociales de cada uno y cuáles se deberían reforzar o adquirir.
  4. Preguntar cuál es la forma de comunicación predominante de cada individuo, conocer los tres tipos de conductas o formas de comunicación y reflexionar sobre sus patrones de comportamiento.
  5. Aumentar la autoestima y la confianza, identificando conductas de abuso y control y aprender a no tolerarlas conociendo los derechos asertivos, aquellos que las personas asumimos y tenemos por el mero hecho de ser personas, y cómo hacerlos valer frente a otros.
  6. Aprender a decir ‘No’: Practicar técnicas a través de diferentes ejercicios prácticos y entrenar en técnicas asertivas.
  7. Construir un autoconcepto positivo. Rodearse de personas que sumen, que ayuden, que valoren las virtudes de cada uno. Aceptarse y respetarse es el primer paso para aceptar y respetar a las  demás personas y evita que otros hieran los sentimientos de uno  con sus valoraciones negativas.
  8. Reducir la ansiedad y cualquier otra emoción o sensación desagradable mediante la relajación del cuerpo, poniendo el control y la atención en el momento presente, aprendiendo a ‘parar el pensamiento’ y a respirar, para conectar con uno mismo y cuidarse.
  9. Conocer algunos patrones de pensamientos irracionales para identificarlos cuando se produzcan y poder controlarlos, aumentando con ello el bienestar psicológico individual.