Las oposiciones conllevan una intensa preparación, en la que además del estudio, entran en juego otros factores como la ansiedad: un nivel alto puede dar al traste con todo el esfuerzo previo. Para controlarla, recogemos un conjunto de pautas recomendadas por dos psicólogas expertas en la materia: Isabel Serrano Pintado y M. Camino Escolar Llamazares.

Autoras del manual ‘Cómo vencer tus problemas de ansiedad ante los exámenes’, las aplican tanto a la ansiedad racional como irracional y, además, son también útiles para entrenar la relajación en los momentos previos a una prueba de estas características.


Conocer qué es la ansiedad

Según la RAE, la ansiedad es un estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo. Dicho estado puede utilizarse de muchas formas, y en el caso de los exámenes, resulta un arma positiva con la que estar más activo y preparado. La clave se encuentra en controlar el nivel de ansiedad ante una situación que pone en alerta todos los sentidos. Las dos expertas recomiendan que sea moderado: el estudio es más productivo y eficaz gracias a la anticipación que provoca este estado de ánimo en cuerpo y mente.


Entrenar la relajación

La ansiedad suele manifestarse en el cuerpo en forma de tensión muscular. Serrano y Camino establecen cinco fases para relajar los músculos, basadas en la Técnica de Relajación Progresiva del médico estadounidense Edmund Jacobson desarrollado en la década de los años 20:

Relajción
  • En las dos primeras fases tensar durante cinco segundos y soltar en 45 y 60 segundos el siguiente grupo de músculos: extremidades superiores e inferiores, rostro, cuello, tronco y hombros.
  • En las tres últimas, cerrar los ojos y centrar la atención en esos grupos musculares con el objetivo de eliminar la tensión.

Aprender a respirar

Para gestionar el estrés es esencial saber respirar: ayuda a mantener la calma y a centrar la atención en este proceso vital. Resulta útil el procedimiento de respiración completa del catedrático de Modificación de Conducta de la Universidad Complutense de Madrid Francisco Javier Labrador: dirigir la respiración a la parte inferior de los pulmones, realizar una respiración completa (inspiración y espiración) en tres tiempos (vientre, estómago y pecho) y volver, poco a poco, a la respiración habitual.


Autocontrol

La observación de los impulsos y reacciones ante situaciones importantes resulta útil para gestionar y aprovechar el tiempo de estudio. Las autoras proponen realizar un autorregistro del comportamiento en la época de estudio en una tabla en la que aparezcan los siguientes elementos:

Planificación estudio
  • Día de estudio
  • Asignatura
  • Páginas estudiadas
  • Horas de estudio

Cambiar el modo de estudio

El procedimiento que se lleva a cabo para estudiar los temarios en las oposiciones influye en los resultados. Suelen ser contenidos largos que hay que saber cómo sintetizar para memorizar mejor. Serrano y Escolar prestan atención al método SQ3R, del psicólogo Francis P. Robinson. Es una técnica de lectura rápida que consiste en analizar la información a estudiar a través de cinco pasos (Inspeccionar, Preguntar, Leer, Repetir y Revisar). El objetivo es aumentar la comprensión lectora y aprovechar el tiempo de estudio.