Perfil de salida: todo lo que necesitas saber sobre este concepto introducido por la LOMLOE
Esta herramienta identifica y define las competencias clave que se espera que los estudiantes hayan desarrollado al completar la fase de la enseñanza básica.
Esta herramienta identifica y define las competencias clave que se espera que los estudiantes hayan desarrollado al completar la fase de la enseñanza básica.
La LOMLOE ha traído consigo nuevos conceptos clave que, para muchos, resultan aún desconocidos. Uno de ellos es el llamado Perfil de salida, que identifica y define las competencias clave que se espera que los estudiantes hayan desarrollado al completar la fase de la enseñanza básica.
La principal característica del Perfil de salida es que es único y el mismo para todos los centros escolares del país. Es, por tanto, el elemento sobre el que deben fundamentarse las decisiones curriculares, así como las estrategias y las orientaciones metodológicas; y también se convierte en el referente en la evaluación interna y externa de los aprendizajes del alumnado. Esto quiere decir que es el que marca la toma de decisiones sobre la promoción o no entre los distintos cursos, así como en la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria.
Otra de sus cualidades es que parte de una visión estructural y funcional de las competencias clave, que son aquellas que el alumnado debe adquirir para alcanzar un pleno desarrollo personal, social y profesional a lo largo de la vida y que se recogen en ocho puntos: Comunicación Lingüística, Plurilingüe, Matemática, STEM, Digital, Personal, Social y de aprender a aprender, Ciudadana, Emprendedora y Conciencia y expresión cultural. Estas competencias clave se han vinculado, además, con los principales retos y desafíos globales del siglo XXI a los que el alumnado va a tener que enfrentarse y ante los que necesitará desplegar esas mismas competencias.
Por lo tanto, el objetivo que se persigue es que todo estudiante que supere con éxito la enseñanza básica sepa activar los aprendizajes adquiridos para responder a los principales desafíos a los que deberá hacer frente a lo largo de su vida. Algunos de ellos son:
Todos estos desafíos se abordan en las distintas materias que componen el currículo a través de otro concepto: las situaciones de aprendizaje, actividades que presentan situaciones de la vida real con las que trabajar de forma competencial. La meta no es la adquisición de contenidos, sino aprender a utilizarlos para solucionar los problemas reales.