Las mascarillas ha dejado de ser obligatorias en los patios de los colegios de la Comunidad de Madrid desde este lunes 25 de octubre, siempre y cuando los niños puedan mantener una distancia mínima de seguridad de 1,5 metros. Así lo anunciaba Isabel Díaz Ayuso, la presidenta regional, el pasado jueves en la Asamblea. 

Con esta medida, Madrid se une a otras comunidades que ya han dado este paso, como Asturias o el País Vasco, donde solo los alumnos vacunados se la pueden quitar. Mientras, la Comunidad Valenciana, Cataluña y Galicia también tienen la intención de flexibilizar su uso, pero están estudiando cómo llevarlo a cabo. 

¿Actuación conjunta?

Se trata de una medida no exenta de polémica, ya que el Ministerio de Sanidad ha recordado que las Comunidades Autónomas no deberían actuar por su cuenta y les ha pedido que no tomen este tipo de decisiones de manera unilateral. De hecho, está siendo valorada por los miembros de la Ponencia de Alertas, compuesta por expertos y técnicos en epidemiología: si se opta por eliminar la mascarilla en el recreo, se pretende que sea una actuación conjunta de Sanidad y Comunidades Autónomas. 

En este sentido, la ministra de Sanidad Carolina Darias advertía en el Congreso que «estamos entrando en otoño y son los expertos los que tienen que decir, con la incidencia acumulada actual por Covid, cuáles van a ser los pasos futuros». En la actualidad España se mantiene en riesgo bajo de contagios de coronavirus en la mayoría de las comunidades y, según datos del Ministerio, 3,2 millones de niños de 5 a 11 años podrían empezar a vacunarse este otoño.

Niños jugando en el patio sin mascarillas

La polémica

Pero, ¿qué opinan los expertos de esta medida que ya han tomado algunas comunidades? ¿Y la propia comunidad educativa? El pediatra y epidemiólogo Quique Bassat considera que, aunque es imposible que los niños mantengan la distancia de 1,5 metros en el patio, esta medida es razonable: “Creo que es un buen momento epidemiológico para hacer esta prueba, monitorizando muy de cerca lo que ocurre en las escuelas y, si los casos siguen siendo pocos, entonces podremos mantener a los niños sin mascarilla en exteriores”.

Esto, según explica, servirá también para la recomendación de utilización de mascarilla en adultos en un futuro, incluso sin poder mantener la distancia mínima de seguridad. “La situación en las escuelas está muy tranquila, apenas ha habido casos en toda España y desde luego no ha habido brotes iniciados por niños que hayan sido importantes”, añade. 

Esta misma opinión o similar también es compartida por numerosos docentes, como lo han mostrado en las redes sociales.

“Estoy de acuerdo con que al fin al aire libre no sea obligatorio llevar mascarilla… ¡por lo menos vernos las caras en los patios!”, comentaba en Twitter @teachermradrian, profesor de Inglés en Primaria en un centro de Gijón. José del Fresno (@josedelfresno7), profesor de Educación Física en el CEIPS Santo Ángel de la Guarda (Madrid), también mostraba su alegría: “¡Ya era hora! Lógicamente cada centro es un mundo y es difícil generalizar, pero hay centros como los rurales en los que esta norma la podían cumplir desde hace mucho”. 

Sin embargo, muchas voces siguen pidiendo precaución. “Creo que no podemos precipitarnos en tomar la decisión, ya que todavía no ha venido la época de frío, donde llegan los resfriados, la gripe y los demás virus que se unen al de la Covid-19”, afirma Carlos Chamorro, maestro en el CEIP Cristóbal Colón, en Villaverde Alto (Madrid).

“No podemos olvidarnos que estamos trabajando con el único grupo de edad que todavía no se ha vacunado y que, aunque los estudios y expertos digan que son a los que menos afecta el virus, son transmisores y pueden llevarlo a sus casas, a sus familiares, que pesar de estar vacunados no exime que se puedan volver a contagiar, contraer la enfermedad y morir”. Por tanto, “se debería esperar a ver cómo evoluciona este trimestre, como responden al frío invierno y, en función de ello, ver la posibilidad de valorar la opción a partir de la primavera del año 2022”, opina. 

Otro docente contrario a esta medida es Pedro Alfonso, biólogo, educador y profesor de ciencias, que publicó el siguiente tuit: “Muy bonito queda decir que los niños se pueden quitar las mascarillas en el recreo si mantienen la distancia de 1,5 metros. Muy bonito pasarle el marrón una vez más a los profesores. El que ha pensado eso no ha estado en un recreo hace mucho tiempo, o no sabe que es un niño.”