Durante las vacaciones de verano, los alumnos necesitan desconectar y descansar de las tareas escolares pero, al mismo tiempo, es positivo que repasen los conocimientos adquiridos de forma diferente, divertida y permitiendo que la familia pueda implicarse en esta tarea. Ese es el objetivo de la nueva colección ‘Mi Cuaderno de Verano’, creada por la editorial Rubio en colaboración con Manuel Gordillo, más conocido como ‘el profe Manolo’.

Mi Cuaderno de verano

La nueva colección ha sido evaluada por un panel de docentes de referencia en Infantil y Primaria, y está basada no solo en el currículo, sino en indicadores del desarrollo cognitivo propios de la edad de cada alumno. Además, permite incorporar metodologías innovadoras como inteligencias múltiples o el trabajo cooperativo. De igual modo, proporcionan material interactivo (como audios en castellano e inglés y pegatinas), un área de autoevaluación y un apartado con las soluciones. 

Por su parte, ‘el profe Manolo’ explica que en esta propuesta “se ven reflejadas muchas experiencias reales y cercanas a lo que sucede en las aulas, donde buscamos constantemente aprender y divertirnos, dando protagonismo a la educación emocional, el cuidado de la naturaleza, la creatividad y la autonomía”. 


Con diversas ‘tareas’

Los seis cuadernos, dirigidos a alumnos de entre tres y nueve años, se componen de diez ‘tareas’ y cuentan con una guía específica para asesorar a las familias. Los cuadernos son:

  • De 3 a 4 años: se abordan cuestiones relacionadas con el conocimiento del cuerpo, el crecimiento personal, la alimentación, los sentimientos, la naturaleza o la ciencia, entre otros, a través de las cuales se repasan de forma divertida las vocales, la enumeración, conceptos en inglés, la psicomotricidad o la autopercepción.
  • De 4 a 5 años: ‘así soy yo’, ‘mis emociones’, ‘me encantan los animales’ o ‘¡voy a hacer un experimento!’ Propuestas para que los padres participen en las aventuras de los más pequeños.
  • De 5 a 6 años: aprendizaje a través del juego chino del Tangram, jugar delante del espejo, aprender a cultivar, etcétera.
  • De 6 a 7 años: retos para fomentar la autonomía, como aprender a escribir una postal, preparar el desayuno, construir un refugio, o más personales, aprender a decir las cosas buenas de los demás.
  • De 7 a 8 años: se potencia el autoconocimiento positivo de los alumnos, con tareas como aprender a escribir un diario o resolver conflictos, combinadas con actividades de carácter más lúdico como visitar un museo o experimentar con imanes.
  • De 8 a 9 años: tareas para potenciar la autonomía (hacer una compra o colaborar en las tareas domésticas) y otras tan diferentes como ver una puesta de sol, hacer de periodista u organizar una merienda con amigos.