Las nuevas tecnologías y la necesidad de estar preparado para trabajar con ellas han motivado un incremento de la demanda de formación. Cada vez más docentes y estudiantes recurren a cursos intensivos para ampliar sus conocimientos en materias como la programación, la ciberseguridad o el data science. Y es en este contexto en el que surgieron los ‘bootcamps’: programas de formación prácticos e intensivos que se desarrollan en un corto periodo de tiempo y cuyo principal objetivo es que el alumnado adquiera los conocimientos necesarios para acceder al mercado laboral en un tiempo mucho más reducido que el de las formaciones tradicionales. 

Disciplina militar para adquirir competencias

El origen de este tipo de formaciones se encuentra en los entrenamientos que se llevan a cabo en el ejército estadounidense. Después se popularizaron a principios de este siglo en San Francisco, en concreto en Silicon Valley, por su gran demanda de programadores y perfiles especializados. Google, Microsoft y Amazon son los principales reclutadores de personal que han realizado este tipo de programas.

Su principal carta de presentación es que combinan alta intensidad con productividad para conseguir unos objetivos a corto plazo. ¿Cómo? Con una duración media de entre 3 y 12 meses y poniendo el énfasis en la parte práctica sobre el contenido teórico. A diferencia de otras formaciones online que se adaptan a las necesidades del alumno permitiendo una mayor flexibilidad horaria y productiva, los ‘bootcamps’ están basados en la máxima intensidad. Por ello, requieren un alto nivel de compromiso y dedicación para sacar el mayor partido a sus contenidos en el tiempo limitado que los caracteriza. 

Aunque es importante dedicarles un gran esfuerzo, no hay que tomarlos como una competición. Pablo Alonso, que cursó el ‘bootcamp’ de Diseño UX/UI en Ironhack aconseja alternar periodos de descanso con los trabajos necesarios para sacar el curso. “Una de las herramientas que más me ayudó fue la Técnica Pomodoro, que se resume en estar 25 minutos centrado en una tarea, descansar 5 minutos y volver a empezar” afirma el joven como recomendación para los futuros interesados en este tipo de formación. 

Las ventajas que aportan

Bootcamps

La formación que ofrecen proporciona diversos beneficios que los diferencian de las formaciones más tradicionales. Según Telefónica Educación Digital, estas son algunas de sus ventajas más destacadas:

  • Aseguran la asimilación de conceptos
  • Se aprende más haciendo: sus clases se plantean de tal manera que la parte práctica prima por encima de la teórica.
  • Alta empleabilidad: la gran mayoría de los estudiantes acceden de manera más rápida al mercado laboral tras realizar uno de ellos. 
  • Fomentan un trabajo muy personalizado que permite identificar en menos tiempo cuáles son las áreas que el alumno debe intensificar. 
  • Estimulan múltiples tipos de procesos cognitivos que potencian la curva de aprendizaje.

Desarrollo web: a la cabeza de la formación

Entre las temáticas STEAM de los ‘bootcamps’, el área de desarrollo web es la más demandada. El 89,3% de los centros disponen de cursos intensivos basados en esta competencia digital. En segunda posición se encuentran programas relacionados con ‘Data Science’ y ‘Machine Learning’, con un 50% de presencia, mientras que en tercera posición aparecen las competencias de UX/UI Design (diseño de interfaz de usuario) con oferta en el 32,1% de los centros. Estos datos, extraídos del estudio ‘Talento y bootcamps’ impulsado por Mobile World Capital Barcelona revelan la alta demanda que está adquiriendo este tipo de formación STEAM en los últimos años. 

Una puerta hacia el mercado laboral

Otra de sus principales características es el alto índice de empleabilidad posterior a su realización, lo que corrobora su objetivo primordial de enseñar lo que las empresas realmente demandan a la hora de contratar personal. Pues según el estudio impulsado por Mobile World Capital Barcelona, la gran mayoría de estudiantes que cursan ‘bootcamps’ encuentran trabajo en 90 días. Entre las principales empresas que demandan este tipo de trabajadores se encuentran las startup, consultoras y empresas enfocadas a IT. 

Más de la mitad quienes optan por ellos, en torno a un 53 ‘4 %, tienen una edad comprendida entre los 25 y 35 años, estudiantes que quieren formarse al máximo para encontrar un puesto de trabajo acorde a las demandas actuales. Además, en 2020 el porcentaje de mujeres matriculadas en ellos representaba el 36% frente al 64% de los hombres, y se prevé que durante 2021 las mujeres alcancen el 40% del total de los alumnos, lo que demuestra que cada vez más mujeres luchan por acabar con la brecha de género que caracteriza las formaciones STEAM.