Las plataformas educativas se han convertido en imprescindibles en el día a día de  centros educativos, docentes, alumnado y familias, que las utilizan tanto para optimizar la propia gestión del centro como para mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje o la comunicación entre los diferentes miembros de la comunidad. ¿Han cobrado un protagonismo aún mayor desde la irrupción de la Covid-19? ¿Para qué se usan actualmente? ¿Necesita el profesorado una formación específica para usarlas? Estas y otras muchas cuestiones se trataron en el VI Encuentro EDUCACIÓN 3.0 ‘Plataformas educativas, presente y futuro’, celebrado en directo el pasado 3 de febrero a través de nuestro canal de YouTube, donde se encuentra disponible. En el debate participaron Ángela Hernández, project manager de Ta-tum, Edelvives; Daniel González de Vega, cofundador de Smartick; Roberto Benito, director de SM Educamos; María José Salom, directora del Colegio El Pinar, Alhaurín de la Torre, Málaga; y José Hernández, doctor en Educación, coordinador TIC y Formación Profesorado Colegios El Valle. El encuentro estuvo moderado por Francisco Javier Palazón, director de EDUCACIÓN 3.0. 

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Un antes y un después

En la primera intervención, todos los invitados coincidieron en el efecto acelerador que supuso el confinamiento en el uso de estas soluciones. 

Ángela Hernández (Edelvives): “Ya se venían implantando muchas herramientas digitales, pero de forma lenta y progresiva. El confinamiento y la pandemia marca, sin duda, un antes y un después. Edelvives Digital duplicó su uso en tiempo de conexión y número de sesiones de un curso para otro y todo esto se está manteniendo en 2022. Las plataformas educativas ya llevaban una andadura, pero el confinamiento las impulsó y nos hizo darnos cuenta de que son imprescindibles. Han venido para quedarse”. 

Daniel González de Vega (Smartick): “Con las cifras de Smartick pasa lo mismo. La pandemia ha supuesto un aprendizaje acelerado para familias, profesores, directores y alumnos. Ha servido para ver las grietas y las costuras de lo que no funciona, pero también las grandes bondades de este tipo de soluciones. ¿En qué otro ámbito de la sociedad o la economía la tecnología no tiene una tendencia clara a implantarse? Yo creo que en ninguno. La educación es uno más. La pandemia ha producido una aceleración de esa implantación”.

Roberto Benito (SM Educamos): “La pandemia ha sido un catalizador. La inversión que se había hecho en los años precedentes marcó una diferencia notable. Los países, los mercados y los colegios que tenían un poco más de madurez digital tuvieron saltos más grandes o más moderados. Nosotros ya superamos los 160 millones de sesiones en el año de la pandemia y, haciendo un ratio muy rápido con el número de usuarios y las personas que forman parte de los ecosistemas que trabajamos, nos lleva a una cifra actual de aproximadamente 170 accesos por usuario al año. Esto quiere decir que la gente entra todos los días laborales o escolares; se ha quedado como un concepto de uso diario, ya no es algo ocasional, es una herramienta que se usa en el día a día de las escuelas”.

María José Salom (El Pinar): “En un centro como el nuestro en el que apostamos por la tecnología desde hace más de 15 años, no tuvimos un gran problema porque ya trabajábamos con plataformas, lo que nos facilitó el seguir dando clase. Tenemos que agradecer a las plataformas digitales que esto fuera posible”.

José Hernández (El Valle): “Para quien hizo los deberes antes de la pandemia fue menos traumático que para quienes siempre lo habían dejado para más adelante. Es cierto que se han consolidado como una práctica cotidiana y ahora hay que ver cómo se asientan para sacarles el mejor partido. La esencia es ajustar ese recurso, que puede ser cotidiano, a las necesidades propias de cada clase, de cada docente y de cada curso”.

Usos en los centros

Encuentro EDUCACIÓN 3.0

Precisamente, a continuación, se pasó a comentar los diferentes usos que los centros educativos realizan actualmente de estas soluciones. 

José Hernández: “Nosotros manejamos una plataforma propia para la comunicación entre docentes y que también nos sirve para la comunicación con las familias. También le damos un tercer uso, el estrictamente pedagógico: recursos para compartir con los alumnos, información, ejercicios, hacer un seguimiento… Esto es fundamental en un contexto híbrido, porque en las aulas convivimos con alumnos presenciales, estudiantes que transitan del modelo presencial al online o alumnos que están confinados. Hay que apostar por una plataforma que sea adaptativa en cuanto a gestión interna, comunicación con familias y, fundamentalmente, para la gestión de la información con los alumnos. Cada docente, familia y centro debe elegir cuándo es mejor utilizarla. Luego están las necesidades de cada momento del curso (alumnos confinados, una clase híbrida, alumnos que vienen y van…), pero la obligación del centro es ofrecer las máximas posibilidades”.

Daniel González de Vega: “Smartick es una plataforma esencialmente destinada a extraescolares. También trabajamos con colegios, pero nuestro producto está orientado a familias y es para uso extraescolar. La ventaja es que se adapta al alumno, independientemente del nivel curricular y de su edad, algo que es difícil que ocurra en el colegio, por mucha voluntad de atender la diversidad que haya. Tenemos niños que están dos años por delante del currículo o menores que están trabajando por detrás del currículo porque lo necesitan. Es una tendencia creciente el mayor gasto de las familias en actividades formativas fuera del ámbito escolar”.

Roberto Benito: “Muchos servicios y de agentes asociados como la secretaría, la administración y los equipos directivos juegan un papel clave. Cada uno tiene su misión y su vocación dentro del centro escolar y las plataformas tienen que tener un papel para cada una de ellos, además de para la familia, el alumnado y el docente. La secretaría y la administración juegan un papel crítico en sostener el funcionamiento del colegio, son un soporte fundamental. Y creo que los equipos directivos, en un modelo de personalización creciente, toman conciencia también de la dificultad que conlleva manejar un colegio. Las herramientas deben ayudar a esa labor directiva y las plataformas ejercen de cuadro de mando”.

María José Salom: “Ahora mismo dependemos absolutamente de las plataformas: cada vez nos facilitan más la tarea de gestión educativa. La comunicación con el alumnado, el profesorado y las familias ya la realizamos a través de ellas. Hasta las tutorías son ahora virtuales en nuestro centro, una opción que estoy segura que se mantendrá en el futuro”.

Ángela Hernández: “Proporcionan un soporte multimedia donde acceder a todo tipo de recursos, precisamente, para facilitar la labor docente: para que los profes se dediquen a lo que es más importante, a la adaptación, a la personalización del proceso de enseñanza y aprendizaje con una serie de recursos que ponemos en sus manos. Creo que este es el cambio de chip que nos ayudan a hacer las plataformas, el cambio de dinámica de aula que nos van a ayudar a hacer”.

Proceso de aprendizaje

Una vez conocidos los usos de las plataformas, el debate giró en torno a cómo las plataformas de contenidos educativos se están convirtiendo en un factor clave en el proceso de enseñanza y aprendizaje. 

Ángela Hernández: “Las plataformas de contenidos educativos como Ta-tum ofrecen un gran servicio cuando hay clases presenciales, semipresenciales, confinadas o híbridas. Mejoramos el proceso de aprendizaje aportando acceso al contenido desde cualquier dispositivo, en cualquier momento y lugar, permitiendo que tanto los estudiantes que están en el centro como los que están en sus casas puedan continuar con el currículo. Además, posibilitamos una interacción entre el docente y el estudiante a la hora de publicar actividades o recibir un feedback. Nuestra intención es facilitar el aprendizaje, favorecer la labor pedagógica del docente. También aportan motivación: es uno de los aspectos que más destacan los alumnos y profesores que trabajan con Ta-tum. Les apetece leer más por una cuestión de soporte ya que les parece muy atractiva”.

Daniel González de Vega: “La tecnología ha posibilitado que el colegio llegue al hogar. Por ejemplo, la opción de que una tutoría se pueda hacer con los padres en casa y los docentes en el colegio. Eso también ocurre en la actividad que un niño pueda hacer, desde el punto de vista estrictamente formativo, en su casa. El hecho de que los alumnos utilicen una plataforma tecnológica habilita una comunicación, un análisis de datos y una monitorización que antes era mucho más complicada o imposible”.

Roberto Benito: “La tecnología es un medio, un soporte que nos ayuda en términos de eficiencia. A diferencia de otras industrias, en educación la comunicación se da entre las personas, por lo que la automatización debe descargar a esas personas para que se centren en esa tarea fundamental que es la de educar. En las escuelas las máquinas deben hacer todo lo inútil, lo que no aporta valor al alumno, y que las personas se centren en atender y en acompañar”.

Aprendizaje personalizado

plataformas educativas

Las firmas invitadas también destacaron la personalización del aprendizaje como uno de sus grandes beneficios. 

Daniel González de Vega: “La tecnología permite ofrecer un ‘menú’ adaptado a cada estudiante, entender cuál es la necesidad del alumno y eso produce una eficiencia y una eficacia en el aprendizaje con respecto a metodologías más clásicas. Además, está la motivación del estudiante: permite introducir elementos de gamificación que en alumnos en edad escolar funcionan muy bien para que den un poco más de sí”.

Ángela Hernández: “El feedback que recibimos de los usuarios es muy positivo con todo lo relacionado con la gamificación. Resulta muy motivador y despierta la ambición de querer leer más en los alumnos, incluso, a veces, fomenta una competición sana. Pero no podemos olvidarnos del desarrollo de la competencia digital. Los alumnos manejan diferentes dispositivos muy a menudo, se mueven por redes sociales, por Internet… estamos promoviendo no solamente un uso instrumental de todas estas herramientas sino que también nos ofrece la posibilidad de educar en un buen uso de Internet”.

Roberto Benito: “El mundo digital nos ofrece el audio, los vídeos como elementos dinámicos y la posibilidad de tener interactividad con el contenido. Y añadiría otra idea y es que puedes tener un buen contenido y buena gestión, pero la clave es cuando lo conectas todo. Cuando tienes una integración del contenido y la gestión aparecen elementos nuevos como la trazabilidad, tener un feedback inmediato, qué se está consumiendo peor y qué mejor, para así llegar a la personalización del contenido”.

Formación

Otro tema que se abordó fue la necesidad de la formación en el uso de las plataformas educativas y su importancia para que los docentes y el centro extraigan el máximo beneficio de ellas. 

Ángela Hernández: “Las formaciones concretas de herramientas son importantes porque van a permitir que los docentes partan de un mismo punto de inicio para después, gradualmente, ir profundizando en diferentes aspectos (gamificación o dinámicas de aulas diferentes…). En Ta-tum nos gusta ofrecer esa formación inicial con ese concepto de acompañamiento. Incluso poder poner en contacto a los docentes con otros profesores que tengan más experiencia y que les transmitan sus experiencias de éxito. Creo que es interesante la formación inicial para poder arrancar, con un acompañamiento y que los docentes sean capaces de sentirse cómodos y hacer esa herramienta suya”.

José Hernández: “Los alumnos saben manejar la tecnología, pero el uso pedagógico y académico hay que potenciarlo. Este debe venir desde el centro, debe haber una adecuada formación del profesor para que pueda guiar al alumno. Si un docente no se encuentra cómodo y no tiene unas competencias digitales bien consolidadas puede hacer que el alumno se quede en lo periférico. Hay docentes que lo pasan mal porque no se encuentran cómodos. Hay una prisa curricular y social. Además, los chavales saben más que ellos y eso cambia el paradigma de la educación. Es complicado dar un paquete de formación para todos. Primero, hay que hacer un diagnóstico para ver cómo están los docentes y hacia dónde va el centro”.

María José Salom: “Es imprescindible manejarse en el ámbito de la competencia digital. El profesorado necesita unos mínimos. Cuando llega un docente al colegio, primero se le dan unas pautas y una pequeña formación de las plataformas que se usan porque es necesario. Cada vez los programas son más intuitivos y la formación del profesorado ya no es un problema. Las familias también tienen que tener unos mínimos de formación en este aspecto”.

Daniel González de Vega: “La capacidad de los niños de aprender y adaptarse a estas herramientas es muy rápida y los adultos no solo conviven con la tecnología en estas plataformas, también realizan un uso constante de la tecnología en su vida personal, profesional y privada. La usabilidad subyacente a muchas tecnologías es común, con lo cual, esos aprendizajes son transversales entre unas aplicaciones y otras”.

Roberto Benito: “Cuando entramos a trabajar en un colegio cambiamos todos los procesos, trabajamos cada uno de los aspectos, con todos los perfiles y coincido en que la formación pura del producto no es lo más complejo: lo más complejo es la gestión del cambio. Siempre aparecen los miedos, las dificultades, las inseguridades, la frustración cuando algo no sale… Nuestro modelo no es solo de formación, sino de acompañamiento. Hay que generar un espacio de escucha con el centro, tenemos que adaptarnos a una realidad ya que cada centro tiene sus objetivos, sus inquietudes, sus estrategias y las herramientas tienen que ayudar a que se cumplan. No podemos plantear un escenario de formación plana, no tiene nada que ver un colegio con otro. Los manuales y los videotutoriales nos ayudan mucho a extender el conocimiento, pero esto sirve de poco si no has entendido de verdad cuál es la necesidad real del colegio”.

Futuro versus brecha digital

Una vez asumido que las plataformas educativas han llegado para quedarse, los intervinientes se cuestionaron si estas soluciones pueden agrandar la brecha digital entre los centros. También hablaron de los retos futuros.

Roberto Benito : “La inversión digital de los centros y las familias es un factor de desigualdad. Creo que el reto está en hacer las TIC accesibles, salir de lo empresarial y tener claro que la educación va más allá de un mercado. Estamos educando a las personas que nos cuidarán más adelante y es una generación que tenemos que tener muy presente. Tenemos el reto enorme de generar cosas usables, populares y accesibles para todos, que no generen desigualdad”.

Daniel González de Vega: “La tecnología teóricamente permite acceder a cualquiera en cualquier momento a unos recursos de una riqueza enorme y eso es un cambio de paradigma, pero hay un periodo transitorio. Este puede ser largo, no es cuestión de meses, ni de años, donde el acceso de esos recursos multimedia se limita solo a aquellas personas y centros que pueden permitírselo. Es preocupante porque en ese transitorio se puede agudizar la brecha y aquí creo que los políticos tienen mucho que decir y que hacer. La brecha digital no es un riesgo, es una realidad”.

José Hernández: “En 2020 hicimos un estudio con cerca de 9.000 familias españolas sobre cómo habían sentido esa brecha y sí que se daba el caso de familias que solo tenían un teléfono móvil en toda la casa. Hay una brecha socioeconómica muy importante. ¿Cómo se solventa la brecha en la España vaciada, por ejemplo? La verdadera evolución es la de la metodología, lo que tenemos que hacer es cambiar la forma de enfocar esa transformación. El proceso va a ser muy heterogéneo y tienen tantas incógnitas, que tenemos que ir poco a poco haciendo un cambio sólido”.

Ángela Hernández: “En otros sectores, cuando se desarrollan herramientas no se hace con un afán democratizador, pero dentro del sector educativo sí que apostamos por soluciones que sean multidispositivo, multiplataforma, que tengan versión online y offline para tratar de facilitar el acceso sean cuales sean las condiciones del centro o de la familia. Tenemos que seguir adaptándonos de cara al futuro y mantener vivas todas estas plataformas. Las soluciones tienen que ser cada vez más dinámicas, más adaptables, más flexibles y deben estar más integradas con diferentes herramientas”.