Así es ‘Estudiar y aprender’, la nueva función de ChatGPT para estudiantes
En lugar de dar respuestas directas como otros chatbots, hace preguntas que guían al alumnado paso a paso para que aprendan a razonar y lleguen a sus propias conclusiones.
En lugar de dar respuestas directas como otros chatbots, hace preguntas que guían al alumnado paso a paso para que aprendan a razonar y lleguen a sus propias conclusiones.
Desde que las IAs generativas empezaron a popularizarse, uno de los temores más extendidos dentro del entorno educativo es el de que los estudiantes las utilicen para realizar los deberes y trabajos –sin ni siquiera repasar ni contrastar la información– en lugar de como apoyo en el aprendizaje. Y ahí el papel docente es clave: tienen que aprender a realizar un uso ético de este tipo de herramientas. Pensando además en esta necesidad, Open AI ha diseñado la nueva función ‘Estudiar y aprender’ dentro de ChatGPT: a diferencia de otros chatbots que ofrecen soluciones directas y cerradas a sus preguntas, este modo busca que el aprendizaje sea activo y participativo, guiando paso a paso al estudiante para que razone y llegue a sus propias conclusiones. Está disponible de manera gratuita y como una herramienta más bajo el cuadro de texto de su interfaz principal.
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Su propósito principal es el de priorizar la comprensión, acercándose más a la figura de un tutor que ayuda a reflexionar que a la de un asistente que da respuestas al instante. De hecho, desde la web de OpenAI afirman que para desarrollar este nuevo modo han colaborado con científicos, expertos en pedagogía y docentes con la finalidad de diseñar un sistema de instrucciones personalizadas y adaptadas al nivel y objetivos de cada usuario, fomentando al mismo tiempo la curiosidad y un aprendizaje más profundo mediante un refuerzo activo con ejercicios, cuestionarios y comprobaciones de conocimiento.
Estos son algunos ejemplos de usos que propone ChatGPT para su función ‘Estudiar y aprender’:
En lugar de mostrar directamente el resultado, plantea pasos intermedios, nos pide intentar resolverlos y nos corrige si nos equivocamos. De esta manera, entrenamos el razonamiento lógico.
Podemos pedirle que genere preguntas de opción múltiple, verdadero o falso o de desarrollo y, además, proporciona retroalimentación inmediata para identificar aciertos y errores.
Desde física cuántica hasta derecho civil, la función adapta la explicación al nivel del estudiante: primero con ejemplos sencillos y luego con detalles más técnicos, asegurando un aprendizaje progresivo y adaptado al ritmo del usuario.
Basta con indicarle cuánto tiempo se tiene antes de un examen para que la IA diseñe un calendario de repaso con bloques temáticos y recomendaciones para distribuir mejor el esfuerzo.
Aunque ha sido desarrollada principalmente para estudiantes, también es útil para ayudar en la labor docente. Así, los profesores que lo deseen también pueden usar la función para preparar actividades interactivas, cuestionarios o dinámicas que motiven la participación del alumnado.