Comunicación eficaz en el aula (I): ¿Importa lo que decimos?

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Comunicación eficaz en el aula (I): ¿Importa lo que decimos? 1

¿De qué depende el éxito de tu tarea en el aula como educador? ¿Qué hace que tus estudiantes aprendan más o se comporten de la manera esperada?

Son numerosos los investigadores que se han interesado por averiguar qué componentes de la acción educativa tienen más incidencia en el aprendizaje. Más allá de otros factores importantes (liderazgo, teorías, políticas educativas, etc.), está demostrado que el éxito depende fundamentalmente de lo que se hace día a día en el aula, y la eficacia del docente se mide en función de su capacidad para motivar, los niveles de interacción, la formulación de preguntas, la creación de una atmósfera positiva, las expectativas o los desafíos que plantea en su clase.

En el núcleo de todos estos factores está la habilidad para comunicarse eficazmente. Efectivamente, de la manera de comunicarse de un docente, no solo en el día a día, sino minuto a minuto y segundo a segundo, depende lo que los estudiantes van a aprender y recordar, y también su comportamiento en el aula.

Uso del lenguaje por parte del docente

En este artículo, el primero de una serie en el que iremos ofreciendo otras ideas para mejorar la comunicación en contextos escolares, trataremos de un componente fundamental de la interacción con los estudiantes en el aula: el uso del lenguaje por parte del docente. Y es que, según ha quedado demostrado, lo que dices y cómo lo dices tiene un impacto decisivo en los resultados que obtienes.

Mejorar la comunicación en el aula puede ser tan sencillo como comenzar por introducir pequeños cambios que harán una gran diferencia, en lugar de grandes cambios que producirán diferencias muy pequeñas. A menudo, la única diferencia entre dos docentes que imparten la misma lección, de la misma manera, pero que obtienen distintos resultados (uno, positivos, y el otro, negativos) es la manera en la que utilizan el lenguaje para explicar, dar instrucciones, presentar temas o estimular el aprendizaje y el buen comportamiento.

Muchos de los patrones de lenguaje influyente a los que nos referiremos en este artículo se han usado con éxito en el ámbito de la Programación Neurolingüística (PNL) o la terapia. Adoptarlos puede ayudarte a:

  • Comenzar las lecciones más eficazmente, asegurándote de que lo que dices está de acuerdo con la manera en que quieres que se hagan las cosas.
  • Incrementar las probabilidades de obtener lo que pretendes al dar instrucciones.
  • Asegurarte de que dices lo que quieres decir y evitar sugerir, involuntariamente, lo contrario.

He aquí algunas ideas y ejemplos:

Significados ocultos y presuposiciones

¿Alguna vez has sugerido una tarea a un estudiante o grupos de estudiantes que, sin duda, podían realizarla sin dificultad y, sin embargo, los resultados no fueron los esperados?

Cada vez que decimos algo, nos comunicamos a dos niveles. Podemos distinguir entre la superficie del significado y el significado oculto (o presuposición). Los estudiantes responden a menudo a este último. Veamos un ejemplo:

  • Si tú dices: Cuando hayas aprendido esto, serás capaz de realizar tu propio proyecto, estás sugiriendo que el estudiante tendrá éxito en su tarea.
  • Observa la diferencia con la siguiente afirmación: Si eres capaz de hacer esto, es posible que puedas realizar tu propio proyecto.

El uso del “cuando” y el “serás capaz” en el primer ejemplo, sitúa al alumno en una forma de pensar positiva, que denota posibilidad, mientras el segundo ejemplo pone en duda la capacidad de lograr algo y sugiere que los resultados pueden llegar a ser negativos.

¿Puedes pensar en situaciones similares en el aula? ¿Qué podrías proponerte, a partir de ahora, para cambiar la manera de dirigirte a los estudiantes en situaciones similares?

Comunicación eficaz

Doble ciego

¿Te has dado cuenta de lo directivo que puedes llegar a ser en el aula y las pocas oportunidades para elegir que tienen tus estudiantes? Vale, puedes pensar que es importante que realicen algunas tareas, pero quizá no lo sea tanto el orden en que las hagan.

El doble ciego, otro tipo de significado oculto, puede ser usado para ofrecer a los estudiantes la posibilidad de decidir. A las personas les gusta tener la opción de elegir y los niños y los jóvenes no son diferentes en este sentido. Al usar dobles ciegos, cualquier sea la opción elegida llevará a resultados similares a los deseados, algo así como “el orden de los factores no altera el producto”. Sin embargo, habrás dado la oportunidad de que cada uno decida por dónde empezar y cómo realizar las tareas. Veamos un ejemplo:

  • Isabel, Juan, Raúl y Fátima: ¿os gustaría comenzar por dibujar el mapa o por el cuestionario?
  • Podéis discutirlo en parejas o en grupo.
  • Al leer el ejemplo, os daréis cuenta de lo que ya sabéis y puede que comencéis a establecer relaciones.
  • Revisad el resultado de vuestro trabajo durante el tiempo que os parezca oportuno hasta obtener una versión que os parezca adecuada para presentar en clase.

¿Cuándo y cómo podrías usar dobles ciegos en el aula? ¿Puedes pensar en algunos ejemplos?

No pienses en un elefante rosa

¿Qué sucede cuando intentas no pensar en algo? Por ejemplo, si yo te digo: – “No pienses en un elefante rosa”. ¿En qué acabas de pensar? No importa lo mucho que lo intentes, no puedes evitar pensar en eso.

Es frecuente que, en el aula, algunos docentes hablen de lo que no desean que se haga, en lugar de lo que sí quieren que se lleve a cabo. ¿Te suenan estas frases?

  • No habléis más
  • No tires cosas al suelo
  • No llegues tarde
  • No olvides hacer los deberes

Dado que la memoria a corto plazo y nuestra capacidad de atención son limitadas (de hecho, solo podemos retener entre cinco y nueve (o, como lo sugirió el psicólogo George Miller en 1956, siete más o menos dos) ítems cada vez, es mejor hacer un buen uso del espacio limitado de conciencia de nuestros estudiantes, diciéndoles lo que queremos que hagan en lugar de lo que no queremos.

Cambia la forma de expresar tus reglas

Para terminar, te sugerimos tomarte unos minutos para pensar en algunas de las reglas típicas que usas con tus alumnos. ¿Cómo podrías reformular las palabras de la columna izquierda para expresar lo que quieres, en lugar de lo que no quieres conseguir?

 

Regla ¿Cómo dirías más eficazmente lo que quieres conseguir?
No corras
No comas en clase
No hables fuerte mientras hacemos esta tarea
No seas mal educado
No pelees con tus compañeros

 

Sin duda, hay otras muchas ideas para mejorar nuestra comunicación en el aula. En siguientes artículos hablaremos de algunas de ellas. Sin embargo, si tras la lectura de éste has llegado a ser más consciente de la importancia de las palabras que usas para comunicarte con tus estudiantes, seguramente estarás atento en otras muchas ocasiones y podrás mejorar la manera de dirigirte a ellas y ellos para obtener mejores resultados. Recuerda: ¡Lo que dices importa, y mucho!

Andrea Giráldez Hayes es directora de Growth Coaching Iberoamérica, profesora titular de universidad, consultora y facilitadora de procesos de formación en coaching, PNL y habilidades para la vida en contextos educativos.

Ilustración (imagen destacada) de Fernando Vicente en blogs de El País. 

7 COMENTARIOS

  1. La lectura me parece muy interesante ya que me pone a reflexionar el impacto de las palabras, el poder que tienes al momento de hablar.
    La manera de comunicarse de un docente, depende lo que los estudiantes van a aprender, como van actuar y desenvolverse en él aula.
    Es una gran responsabilidad mantener un lenguaje claro, para que el mensaje que quiero transmitir pueda llegar claramente a mis receptores, en este caso los alumnos.

  2. La comunicación es una parte fundamental en el día a día al igual que la forma en la que expresamos lo que queremos decir, y para esto es importante cuidar todos los aspectos en los que podemos exteriorizar algo.
    El trabajo de la comunicación en el aula es imprescindible, puesto que el conocimiento se da mediante la comunicación, al igual que se habla de la eficacia del docente desde el momento en el que es capaz de motivar o despertar un sentimiento de consciencia y el interés por aprender en sus estudiantes
    Es importante la forma en la que utilizamos el lenguaje, pues desde la forma en que lo decimos y como lo decimos pueden tener muchos significados hacia las personas a las que nos dirigimos, por lo que hay que cuidar que expresemos lo que realmente queremos decir.

  3. El presente artículo de manera personal, me parece una información muy valiosa porque plantea desde otra perspectiva un elemento importante dentro de la educación que a lo largo de los años en menor o mayor media ha sido estudiado, pero pocas veces llevado a la práctica; una cosa es saber que la comunicación efectiva es una herramienta sumamente importante para contribuir al éxito y la motivación de los estudiantes y otra cosa es poder aplicarlo en el día a día. Por ello, al leer estas líneas puede identificar un mensaje motivador para aquellos que estamos interesados en el área educativa, pues de alguna manera nos da la pauta y el compromiso de comenzar a ser conscientes de la manera en la que nos comunicamos para poder emitir un mensaje adecuado hacia nuestros alumnos, sin perder el sentido, la pasión y el amor por lo que queremos lograr.

  4. La lectura es muy interesante, considero de suma importancia el ir adquiriendo estos conocimientos sobre el gran impacto que se tiene en como comunicamos las cosas, y sobre todo saber que nuestro cuerpo, expresiones faciales y emociones pueden comunicar más que las palabras. Como estudiante y futura educadora me puso a cuestionarme sobre como yo me comunico, ¿realmente el mensaje que transmito es comprendido?, a partir de lo adquirido y de manera personal en educación básica me di cuenta que muchos docentes solo se paran frente al aula de clases y dicen todo lo que esperan que haga el alumno, sin importarles lo que transmiten enfocándose solo en la calificación como un número, dejando a lado toda responsabilidad que tienen sus palabras, movimientos o gestos al momento de comunicar. También me parece muy interesante como una simple palabra puede contribuir al impulso de los alumnos, como lo menciona los significados ocultos de nuestra comunicación; así como también puede hacer que estos se cohíban ante su aprendizaje.

  5. Es rutinario que en el salón de clases los profesores y los alumnos se comuniquen, pero, ¿realmente llegan a entenderse? El presente artículo llamado: Comunicación eficaz en el aula: ¿Importa lo que decimos? Introduce al educador a hacer un autoanálisis en torno a la eficacia de su habilidad comunicativa en el aula, ya que muchas veces los docentes suponen que se dieron a entender con sus estudiantes, pero realmente sucede lo contrario, ocasionando esto último que los resultados que espera el profesor del aprendizaje de sus estudiantes no sea el deseado. Pero, ¿a qué se debe lo anterior? En primera instancia al uso del lenguaje del profesor, así como a la intención, la forma, el autoritarismo y la imposición al momento de dirigirse hacia sus estudiantes. Por lo cual, el artículo ofrece una serie de alternativas al educador basados en la Programación Neurolingüística (PNL) para que éste haga una autoevaluación de su habilidad comunicativa y con base a ella reoriente su forma de comunicarse en el aula, siendo consciente del impacto que genera en los educandos con el solo hecho de hablar.
    Finalmente, desde mi perspectiva considero que el artículo aborda un tema realmente importante para cada educador y educadora, pues algo imprescindible para su labor en el salón de clases: es la comunicación, la cual, no solo repercute en el ámbito académico de los estudiantes (aprendizaje), sino hasta en su persona. Es por ello, que como cientistas de la educación tenemos que estar conscientes de la repercusión de nuestras palabras, de la forma y la manera en las que las decimos, pues con ellas podemos mermar o impulsar el potencial de nuestros estudiantes.

  6. La lectura es muy interesante ya que nos hace reflexionar sobre la importancia de tener una buena comunicación en el aula de clases con los alumnos y con nuestro equipo de trabajo. Una buena comunicación no depende que el docente tenga maestrías o doctorado sino en la motivación que trasmite al alumno, ósea una energía positiva que permita a los educandos depositar la confianza en el docente para guiarlo.
    Una de las comunicaciones esenciales para un docente es la verbal, ya que esta le permite comunicarse de una manera eficaz, eficiente y rápida. Es por ello que es de suma importancia que el docente sepa expresarse con claridad para que los alumnos entiendan el mensaje y pueden ejecutar la acción correctamente de lo contrario el mensaje será mal interpretado por los alumnos y esto ocasionará confusión. Además, un punto importante es que el docente sepa emplear correctamente las palabras que usara para dirigirse al alumno ya que un mal uso verba o no verbal puede desmotivar inconscientemente al educando y eso se verá reflejado en la actitud que tenga el estudiante.
    En un aula de clases conviven varios estudiantes provenientes de contextos sociales, familiares diferentes, muchos de ellos pueden estar pasando un algún tipo de problema o situación que no les permita tener un aprendizaje eficaz es por eso que el docente debe estar inmerso en los contextos de los estudiantes para así entenderlos y a raíz de eso motivarlos con emociones positivas que permitan al educando desenvolverse correctamente a la hora de expresar sus ideas y sentimientos en el aula de clases.
    Es por eso que el docente tiene una gran responsabilidad ya que es este quien puede construir o destruir las emociones de los estudiantes y con ello sus sueños, metas y éxitos.

  7. Considero esta lectura muy interesante, pues me ha puesto a pensar que… si al comunicarme estoy diciendo lo que realmente quiero decir.. o alguien más lo interpreta de una forma negativa.
    Utilizaré estos consejos para comunicarme de una forma positiva, que me permita y le permita a las demás personas recibir el mensaje que se quiere dar realmente.

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