Cuando el calor aprieta, encontrar un sendero a la sombra de los árboles se convierte en un tesoro para quienes desean hacer planes al aire libre sin el calor abrasador del asfalto; y más, si van con niños. Si el entorno es bonito, seguro y fácil de recorrer… sin duda se convertirá en una buena experiencia. Estas cinco rutas con sombra para caminar con niños lo tienen todo: sombra, caminos cómodos, naturaleza y paradas para comer, jugar o simplemente respirar.
Paseo de los Castaños, Casa de Campo (Madrid)
A pocos pasos de la estación de metro ‘Lago’ comienza este recorrido circular, cómodo y accesible que es ideal para familias con carritos o bicicletas. El sendero discurre bajo una frondosa galería de castaños y plátanos que protege del sol y un lago donde se pueden apreciar aves como garzas reales, cormoranes o ánades azulones. A lo largo de sus 2 km de paseo que forma parte del Anillo Verde Ciclista que conecta diferentes parques de Madrid, hay bancos y fuentes de agua potable.
Font de la Budellera, Collserola (Barcelona)
En pleno corazón del Parc Natural de Collserola, esta ruta ofrece una escapada verde sin salir de la ciudad. Comienza en la estación de tren Baixador de Vallvidrera, desde donde parte un sendero fácil y bien señalizado que serpentea entre pinos, encinas y alcornoques, creando un entorno fresco y sombreado durante casi todo el trayecto. La caminata (unos 4 km ida y vuelta, aunque con opción circular) cuenta con bancos y alguna fuente. Al llegar a la Font de la Budellera, que es una fuente natural restaurada, aparecen mesas de picnic bajo los árboles para hacer una pausa, merendar o simplemente disfrutar del paisaje.
Pasarelas del río Genal, Jubrique (Málaga, Andalucía)
El recorrido comienza junto a la Venta San Juan, en el término municipal de Jubrique, y discurre por un sendero de baja dificultad por el que atraviesan bosques de ribera con chopos, alisos, fresnos y cañaverales. Tiene una longitud de entre 3,8 y 5 km (ida y vuelta), según el tramo elegido, y se camina sobre tres pasarelas metálicas suspendidas sobre el cauce junto al río Genal, por lo que hay posibilidad de baño y también zonas de picnic. Por el camino es posible ver nutrias, corzos y aves rapaces.
Lagos del Serrano, Guillena (Sevilla, Andalucía)
A menos de una hora de Sevilla, en las primeras estribaciones de Sierra Morena, se encuentra este oasis natural formado por el embalse del Cala y la Rivera de Cala. Rodeado de pinares, encinas y alcornoques, el entorno ofrece varias sendas cortas y llanas perfectas para caminar con los más pequeños. Entre las más populares están la Ruta de los Cachones, la Ruta del Barranco La Lana y la Ruta de la Minilla. También dispone de áreas de merienda y baño, así como la posibilidad de disfrutar de especies como ciervos o tórtolas.
Callejones de Las Majadas (Cuenca, Castilla-La Mancha)
Situada en plena Serranía de Cuenca, esta ruta circular de algo más de 2 kilómetros es cómoda, sin grandes desniveles y atraviesa un terreno de rocas calizas erosionadas a lo largo de siglos. Estas formaciones recuerdan a las de la cercana Ciudad Encantada y son ideales para fotografiar o explorar. El sendero está rodeado de pinares y robles y es habitual ver animales como ardillas, lagartos y aves forestales. Al final del recorrido hay merenderos con mesas de madera, y en los alrededores zonas de baño en ríos como el Júcar y el Tajo accesibles en coche.