Mantener a los menores activos durante las vacaciones no solo mejora su condición física, sino también su bienestar emocional. Así lo señala la Fundación Española del Corazón, que recuerda que el ejercicio en la infancia ayuda a prevenir la obesidad, mejora la autoestima y reduce el estrés. Una forma sencilla de promover el movimiento sin necesidad de material específico es organizar circuitos de actividad física al aire libre. Te enseñamos cómo crear un mini circuito casero. 

circuitos de actividad física

Recorrido de saltos

Con cuerdas, ramas o toallas se diseña un camino que incluye diferentes tipos de saltos: con los pies juntos, a la pata coja, alternando pies o desde distintas alturas. Se pueden introducir variantes como saltar hacia atrás, con giros o superando obstáculos. Esta actividad ayuda a mejorar la coordinación y fortalecer las piernas, y puede realizarse de forma individual o en pequeños grupos, contando el número de saltos seguidos sin error o cronometrando el recorrido completo.

Circuitos de actividad física con elementos naturales

Esta propuesta estimula la atención al entorno y el equilibrio integrando elementos naturales del entorno como troncos, piedras, charcos o sombras para diseñar un recorrido dividido en estaciones. Cada estación debe plantear un desafío diferente y completarse —de forma individual o grupal— lo más rápido posible: saltar de piedra en piedra, avanzar en zigzag entre los árboles, gatear bajo ramas o caminar por las sombras…

Para medir la puntería 

Con un dedo o un palo se dibuja una diana en la tierra del parque o en la arena de la playa a la que se lanzan con puntería conchas, piedras o chanclas. Se puntúa según la precisión del lanzamiento, obteniendo mayor puntuación cuanto más cerca quede el objeto del centro. Puede hacerse en grupo, intentando completar todo el circuito sin errores o cronometrando el tiempo de cada participante. Se puede repetir tantas veces como se desee para mejorar la propia marca o superar retos cada vez más difíciles. Además, para aumentar o reducir la complejidad solo hay que modificar la distancia desde la que se lanza.

Carreras con botellas de agua

Hay que marcar dos puntos en el suelo, colocar botellas como obstáculos y formar equipos de mínimo dos personas. Cada integrante recorre el trayecto lo más rápido posible esquivando las botellas y vuelve para dar el relevo al siguiente participante. Este circuito es ideal también para trabajar la coordinación, la velocidad y la cooperación en espacios amplios y seguros como parques o explanadas.

Estaciones con desafíos

Inspirado en propuestas de la Asociación Española de Pediatría (AEPed), este circuito se organiza en estaciones que alternan distintas habilidades físicas. Se pueden montar entre 4 y 6 zonas, incluyendo actividades como saltar dentro de aros (o cuerdas en círculo), caminar en línea sobre una cuerda, lanzar una botella vacía a una diana, correr entre conos hechos con cubos de playa o gatear entre botellas. Cada actividad dura entre 30 y 45 segundos, con pausas de 15 segundos entre estaciones. Además del movimiento, este formato favorece la variedad motriz, el desarrollo del equilibrio y la coordinación.