Con la llegada del verano, la búsqueda de la inspiración y de herramientas para organizar las vacaciones se intensifica. ¿Sabías que la IA puede ayudarte a encontrar tu destino ideal, resolver dudas prácticas, crear itinerarios o encontrar alojamientos? Su potencial es tan grande que cada vez más personas solicitan la ayuda de ChatGPT, Gemini o Copilot cuando están planificando sus viajes. Así lo ponen de manifiesto diversas investigaciones como el informe ‘Vacation Confidence Index 2025’, que refleja que casi la mitad de los viajeros españoles (un 47%) ya ha recurrido o tiene previsto acudir a la IA para organizar sus vacaciones estivales; dato que supone un incremento de 11 puntos con respecto al año anterior. Para conseguir las mejores sugerencias es necesario conocer los mejores prompts para planificar viajes.
La clave está en los prompts
Uno de los elementos determinantes al utilizar la inteligencia artificial generativa para organizar un viaje es la manera en la que se formulan las preguntas. Así, un buen prompt orienta a esta IA para que genere una respuesta lo más útil, precisa y personalizada posible. ¿Y cómo se logra eso? Cuanto más concreto y detallado sea el prompt, mejor es la respuesta. Es decir, no basta con pedir, por ejemplo, ‘un viaje por Italia’, sino que conviene especificar el estilo de viaje, duración, intereses, tipo de viajero, presupuesto o, incluso, qué se desea evitar. Esto permite a la herramienta de la IA ajustar mejor sus recomendaciones y enriquecerlas con detalles creativos o inesperados.
Además, los prompts también permiten explorar opciones originales o diseñar viajes temáticos con un toque lúdico, literario o incluso narrativo. Hay usuarios que le piden a la IA que convierta su itinerario en una historia de detectives, o que diseñe una búsqueda del tesoro con pistas culturales para disfrutar en familia. Este tipo de interacciones abren la puerta a experiencias diferentes y mucho más personalizadas.
Josep Curto, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) y experto en inteligencia artificial, recomienda los siguientes ejemplos de prompts que pueden adaptarse a las preferencias o las necesidades de la persona:
- Planifica un itinerario de siete días por la costa croata, con pueblos tranquilos, buena comida y poco turismo.
- Recomiéndame una gira literaria por Dublín siguiendo las localizaciones del ‘Ulises’ de Joyce.
- Estoy en Kioto y llueve. ¿Qué actividades en interiores me recomiendas para las próximas tres horas?
- Crea una búsqueda del tesoro cultural en Roma para niños de ocho años.
- Simula una conversación en japonés con el recepcionista de un hotel.
El experto sugiere, por otro lado, emplear el inglés para recibir respuestas más detalladas y precisas, excepto cuando se trate de buscar información muy local, donde resulta más efectivo usar el idioma propio del lugar. Ahora bien, es importante saber que la ayuda de las inteligencias artificiales generativas no se limita solo a la fase previa al viaje. Si algo no encaja o surge un imprevisto durante el trayecto, ayudan a improvisar sobre la marcha.
Beneficios sí, pero conviene ser precavidos
Una de las principales ventajas de utilizar ChatGPT, Copilot o Gemini para planificar un viaje es la rapidez con la que ofrecen ideas y propuestas personalizadas. Y es que estos sistemas procesan grandes volúmenes de información y generan itinerarios rápidamente, lo que resulta útil para ahorrar tiempo en la fase inicial de búsqueda. Además, a diferencia de los filtros limitados de los buscadores tradicionales, expresan con detalle y de forma conversacional las preferencias del viajero.
No obstante, Curto advierte que, aunque la IA sea una herramienta de interés, no siempre proporciona información completamente fiable: “ChatGPT no conoce la verdad absoluta, sus respuestas se basan en patrones de datos con una fecha límite”, recuerda. Esto puede traducirse en recomendaciones desactualizadas o incorrectas, como sugerir hoteles cerrados u horarios erróneos de museos. Por este motivo, subraya la importancia y la necesidad de verificar siempre la información con fuentes oficiales, páginas de reservas y opiniones recientes. “Es fundamental contrastar datos como horarios, precios, disponibilidad, alertas de seguridad o la existencia real de los lugares recomendados para evitar sorpresas desagradables durante el viaje”, explica.
Principales limitaciones
Por el momento, las herramientas de IA no tienen la capacidad de realizar reservas ni de consultar precios o disponibilidad en tiempo real, aunque algunas versiones más avanzadas están comenzando a integrar funciones con conexión a Internet. Esto permite al usuario acceder a información actualizada como noticias recientes, eventos en curso o confirmar si un restaurante está abierto, e incluso ofrecer referencias a fuentes confiables.
Sin embargo, los expertos consideran que continúa siendo necesario utilizar estas herramientas con precaución, ya que la inteligencia artificial opera principalmente a partir de patrones y datos históricos. Esto implica que la información puede estar sesgada hacia destinos más populares o malinterpretar contextos complejos y detalles locales. Por ejemplo, si no se especifican ciertas necesidades, como accesibilidad para personas con movilidad reducida, el sistema podría sugerir actividades que no se ajustan a ese perfil.
En cuanto a la privacidad, lo más adecuado es aplicar el principio de la minimización de datos, introduciendo solo la información necesaria para realizar la consulta y evitar cualquier dato personal como dirección, pasaporte, tarjetas…