Llévate a la playa estos snacks saludables. ¡Os chuparéis los dedos!
Fruta o verdura fresca, opciones integrales o dulces caseros saludables son algunas de las alternativas a los ultraprocesados para llevar a la playa o la piscina.
Fruta o verdura fresca, opciones integrales o dulces caseros saludables son algunas de las alternativas a los ultraprocesados para llevar a la playa o la piscina.
Ya lo dice la cultura popular: la playa y la piscina dan hambre. Y es que nadar supone un gasto energético importante, pero también correr por la orilla o jugar con los niños a un partido de fútbol o con las palas. Por eso, llevar opciones saludables que nos nutran y nos sacien hasta la hora de la comida o en la merienda es lo ideal. Estos snacks saludables para la playa son muy fáciles de preparar y de llevar en la nevera o en una mochila.
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Una de las opciones más económicas y sencillas es preparar fruta y verdura fresca en pequeños recipientes o tuppers. La sandía o el melón cortados en taquitos o los arándanos, las uvas o las cerezas resultan fáciles de llevar sin ocupar demasiado espacio. En cuanto a las verduras, los bastones de zanahoria, pepino, apio o unos tomates cherry acompañados con hummus resultan muy nutritivos y saciantes.
Lo mejor es llevar frutos secos naturales y sin sal: almendras, anacardos, nueces, pistachos... También es recomendable tener a mano un mix de frutos secos que se haya hecho en casa previamente: una mezcla de frutos secos, semillas (de chía, por ejemplo), coco rallado y frutas deshidratadas que no lleven azúcar.
Existen numerosas opciones integrales y con carbohidratos saludables que se pueden llevar para un día de playa o piscina. Las tortitas de arroz o maíz integrales, los crackers (una especie de galleta salada) integrales o de semillas o la posibilidad de preparar mini sándwiches con ingredientes como aguacate y tomate, hummus y pepino o queso fresco y espinacas son algunos ejemplos.
Si tienes una pequeña nevera refrigerada puedes preparar rollitos de jamón o pavo con queso, un tupper con ensalada de pasta integral o de quinoa, unos huevos cocidos pelados o un yogur griego natural. Todas estas opciones necesitan estar en frío por lo que hay que estar pendiente de que la nevera siempre esté refrigerada para evitar que estos alimentos se estropeen con las altas temperaturas.
En caso de que te gusten los dulces pero no quieras comprar productos ultraprocesados también existen opciones más saludables. Lo más sencillo es llevar unas cuantas onzas de chocolate negro (mínimo 70%), aunque también es posible preparar unas barritas caseras de avena y dátiles (que no necesitan horno) o unas bolitas energeticas con dátiles, cacao, coco y frutos secos.