Trabajar los derechos de los menores es esencial para que aprendan a respetar también los de los demás, fomentando valores como la igualdad, la solidaridad, el respeto o la cooperación. Además, les ayuda a desarrollar su autoestima y a saber cómo reaccionar ante situaciones de abuso. Este aprendizaje de enseñar sus derechos a los menores se puede trabajar con diferentes recursos: a través de la lectura, los documentales que tienen a los niños como protagonistas o de juegos como los que os proponemos en este artículo.

Juego de mímica

Cada participante recibe una tarjeta que describe una situación relacionada con un derecho como “expresar sus ideas”, “ir a la escuela” o “recibir atención médica”. Después, deberá emplear gestos y movimientos, sin usar sonidos ni hablar, para representarlo para que el resto de los compañeros intente adivinarlo. 

La Carta de Derechos

Se forman grupos con varios estudiantes y se les entrega una cartulina para que redacten sus propios derechos: recibir una educación, estar protegido, no ser discriminado... Después, se les pide que los relacionen con un valor específico como la justicia, la solidaridad o la honestidad, y expliquen por qué creen que se relaciona cada derecho con ese concepto.

enseñar sus derechos a los menores

Memory de derechos

Sirve, por un lado, para reforzar la memoria y, por otro, para fomentar los conocimientos sobre los derechos de los menores. Consiste en elaborar parejas de tarjetas con imágenes y una descripción de cada derecho para, después, ponerlas boca abajo y que las vayan dando la vuelta hasta encontrar las parejas de cartas que representan el mismo derecho. 

¿Estás de acuerdo? 

Esta dinámica tiene como objetivo que los menores den su opinión sobre diferentes afirmaciones y se genere un debate. El primer paso es crear una serie de tarjetas en las que escribir diferentes frases que comiencen con la afirmación ‘estoy de acuerdo’ y completarlas. Por ejemplo, ‘estoy de acuerdo con que los chicos juegan mejor al fútbol que las chicas’ o ‘estoy de acuerdo con que todos somos iguales’. Los menores deberán mostrar su opinión acerca de si les parecen correctas o no estas frases y tratar de explicar el por qué. 

Juegos del lazarillo

El objetivo principal de este juego es concienciar acerca de la importancia de contar siempre con el apoyo de una persona así como despertar la empatía y la confianza. Con ayuda de un adulto o de otro menor, uno de los participantes debe taparse los ojos y dejarse guiar a ciegas por la casa. La persona que hace de ‘lazarillo’ tendrá que evitar que este tropiece o se choque con cualquier objeto y podrá ir describiendo qué es lo que hay a su alrededor como si fuese los ojos de la persona invidente. 

Expresa tu opinión

Para fomentar la opinión y el respeto por las opiniones de los demás, en este juego los participantes deberán mostrar su parecer respecto a diferentes preguntas: si pudieras ser alguien famoso ¿quién elegirías ser?, ¿qué harías si tuvieses mucho dinero?, si fueras padre, ¿qué normas pondrías a tus hijos? Cada uno responderá a la cuestión que se le pregunte y los demás pueden hacer preguntas para saber el por qué o el cómo de su respuesta. 

Cambio de roles 

Ponerse en el lugar del otro es el hilo conductor de esta dinámica que debe trabajarse siempre desde el respeto. Para ello, a cada jugador se le asignará recrear el rol de otro de los participantes, teniendo que imitar su forma de ser, hablar o actuar. La finalidad de esta actividad es mostrar cómo te ve otra persona y tratar de ser lo más tolerante posible con su imitación. 

Hablando con imágenes 

El docente o padre encargado de guiar esta dinámica deberá escoger previamente una batería de imágenes en las que se representen diferentes escenarios en los que no se respeten los derechos humanos o infantiles. Una vez seleccionadas, es el momento de mostrarlas a los participantes y animarles a escoger una de ellas. Después, cada menor deberá explicar por qué ha escogido esa fotografía, describir qué sucede en ella y decir qué o cuáles derechos cree que no se están respetando.