Mientras la inteligencia artificial redefine procesos y tareas en casi todos los sectores, un grupo de ocupaciones avanza en dirección contraria: los oficios técnicos y manuales cualificados. Así, electricistas, especialistas en mantenimiento industrial, técnicos de frío y climatización, soldadores, mecánicos o instaladores de placas solares viven un momento de clara demanda. ¿La razón? Su combinación de habilidades prácticas, criterio profesional y presencia sobre el terreno resulta difícil de automatizar.
“La IA está transformando los empleos, pero hay algo que siempre se seguirá necesitando: profesionales capaces de diagnosticar, instalar y mantener sistemas físicos en entornos reales”, explica Xavier Alandes, director de Tecnio, Primer Centro de Formaciones Técnicas Avanzadas. Y es que en este tipo de trabajos la automatización total está lejos porque se requiere tomar decisiones situadas, seguridad y adaptación a cada obra, puntualiza Alandes.
Por qué los oficios técnicos crecen ante la IA
En este sentido, mientras la IA ya ayuda a planificar, documentar o monitorizar instalaciones, la ejecución y la responsabilidad técnica siguen recayendo en personas cualificadas. Ahí es donde crecerá el valor del oficio, debido a factores como:
- Intervención in situ. Las instalaciones eléctricas, hidráulicas o térmicas se ejecutan en viviendas, fábricas y comercios con condiciones cambiantes.
- Diagnóstico y seguridad. Interpretar ruidos, vibraciones, caídas de tensión, fugas o pérdidas de carga exige juicio técnico y cumplimiento normativo.
- Integración de sistemas. La transición energética trae equipos cada vez más conectados (aerotermia, fotovoltaica, domótica), que requieren montaje, puesta en marcha y mantenimiento.
- Cadena de valor local. Son servicios de proximidad; no se deslocalizan fácilmente y sostienen el tejido productivo de los barrios y polígonos.
Las profesiones que saldrán reforzadas con la IA
Al hablar de ‘oficios manuales’ no se hace referencia a tareas repetitivas, sino a competencias altamente técnicas con impacto directo en eficiencia energética, seguridad y sostenibilidad. “Hay profesiones que saldrán reforzadas: un fontanero cualificado puede llegar a cobrar hasta 200 €/hora en urgencias o trabajos especializados, mientras que perfiles como abogados o arquitectos podrían ver parte de sus funciones automatizadas por la IA”, subraya el experto en formación.
De esta manera, se prevé que algunas de las profesiones más demandadas sean:
- Electricista de baja tensión: montaje, cuadros, domótica, mantenimiento correctivo y preventivo.
- Mantenimiento industrial: mecánico y electromecánico: líneas de producción, transmisión de potencia, lubricación, alineados, TPM.
- Frío industrial y climatización: cámaras frigoríficas, climatizadores, aerotermia, gases fluorados y eficiencia.
- Soldadura: MIG/MAG, TIG, arco: calderería, estructuras, piping.
- Mecánica: mantenimiento de maquinaria, vehículo industrial, diagnosis.
- Instalación de placas solares: dimensionado básico, montaje, cableado, normativa y seguridad.
¿En cuánto tiempo se puede estar trabajando?
Formarse en oficios técnicos pasa por itinerarios prácticos y presenciales que combinan taller, normativa (REBT, RITE, seguridad de máquinas), PRL y prácticas en empresa. Por ello, lo más eficaz es empezar por un curso intensivo y, después, sumar habilitaciones o certificados de profesionalidad según el área (electricidad, climatización, frío, mantenimiento industrial, soldadura o fotovoltaica). Para perfiles aplicados, el salto al empleo puede llegar de 4 a 5 meses, especialmente si se trabaja la lectura de esquemas, el uso de instrumentación y la documentación técnica desde el primer día. La clave: aprender haciendo, con seguimiento de un instructor y exposición real a entornos de instalación y mantenimiento.
Además, existen centros especializados como Tecnio que ofrecen programas presenciales y prácticos diseñados por profesionales en activo, con salas técnicas y talleres de última generación (700m² en Madrid), bolsa de empleo y convenios con empresas (Vaillant, Saunier Duval, ABB, Simon, Daikin, entre otras) para acelerar la inserción laboral. Además, es un centro homologado por la Comunidad de Madrid (código 28588) para impartir especialidades de Formación Profesional para el Empleo y preparar certificaciones oficiales válidas en toda España, como el Carnet de Instalador Electricista (REBT), RITE o Instalador Fotovoltaico, además de rutas en frío industrial y climatización.
Esto permite completar la formación con las acreditaciones exigidas por normativa y acceder a puestos especializados con alta demanda. En definitiva, como explica el director del centro: “el objetivo es que el alumno pueda incorporarse al mercado en meses y seguir creciendo con habilitaciones y especializaciones”.
(Este contenido ha sido elaborado en colaboración con Tecnio)