Elegir una carrera del ámbito social no siempre es sencillo. Titulaciones como Psicología, Trabajo Social o Educación Social suelen confundirse entre sí porque comparten un mismo propósito: mejorar el bienestar, la autonomía y la calidad de vida de las personas. Sin embargo, bajo ese objetivo común se esconden diferencias clave que conviene conocer antes de tomar una decisión.

Así, cada una de estas disciplinas aborda los problemas desde enfoques distintos, utiliza metodologías propias y se desarrolla en entornos profesionales muy diferentes. También cambia el tipo de intervención y la relación que se establece con las personas: no es lo mismo evaluar y tratar procesos psicológicos que diseñar intervenciones sociales o acompañar a colectivos en riesgo de exclusión. Entender estas diferencias es fundamental para elegir con criterio y evitar frustraciones futuras.

 Psicología, Trabajo Social o Educación Social

¿Por qué elegir Psicología y qué salidas tiene?

Centrada en los procesos de la mente, la conducta humana y el bienestar emocional, pone el foco en la salud mental, los procesos cognitivos y la terapia psicológica. Sus ámbitos laborales son numerosos: salud mental y clínica, recursos humanos, educación, orientación, neuropsicología, investigación… Y la especialización es muy alta: deportiva, forense, jurídica, infantil o hasta para emergencias con víctimas de accidentes o catástrofes.

Perfil

Si te interesa comprender en profundidad a las personas, el porqué sienten o actúan de determinada manera, escuchar y analizar, o desarrollar reflexiones teóricas, esta puede ser tu carrera, en la que se combina la ciencia y el trato humano. Eso sí, debes estar preparado para escuchar todo tipo de sufrimiento emocional, lograr una competencia alta en algunas áreas, ser capaz de llevar a cabo evaluaciones técnicas y estudios, o aceptar una formación larga si te decantas por la psicología clínica.

El Trabajo Social y sus posibilidades

Su objetivo es planificar, gestionar y acudir a recursos institucionales para resolver problemas de ciudadanos en situación de vulnerabilidad y desigualdad. De alguna forma, es el puente de apoyo entre las personas y los servicios del Estado: gestionar ayudas, defender derechos o hacer de mediadores desde ayuntamientos, hospitales o centros de servicios sociales. Trabajador social o sanitario, perito social judicial, coordinador de proyectos de cooperación, técnico para valorar el grado de dependencia, gestor de centros sociales, coordinador en casos de menores o mayores; y en casos de violencia, exclusión social, inmigración o dependencia… son algunas de las salidas laborales. 

Perfil

Si te interesa la justicia social y se te dan bien las interrelaciones humanas encaminadas a ayudar de forma práctica y directa en situaciones reales y urgentes a través de la coordinación de recursos y soluciones, ésta puede ser tu opción. Eso sí, habrás de enfrentarte a largos procesos burocráticos y a casos complejos y emocionalmente duros, por lo que se suele buscar a personas resolutivas que sepan orientar y acompañar.

La Educación Social para integrar a colectivos en riesgo de exclusión

Acompañar en procesos de educación no convencional e integración social es básicamente la función del educador social, para lo que emplea herramientas que tienen en cuenta a colectivos en riesgo de exclusión. Suele concretarse en puestos de trabajo de acción directa, como educador de menores, en centros penitenciarios o de adicciones, mediador familiar o comunitario, animador sociocultural, técnico de inserción socio-laboral…

Perfil

Se dirige a gente paciente y constante, dinámica, creativa y a la que le guste el contacto humano continuo y directo, es decir, poco papeleo de evaluación técnica y más acompañamiento. Para diseñar proyectos y actividades educativas y comunitarias, y trabajar habilidades sociales que ofrezcan autonomía e inclusión. Eso sí, debido a algunos contextos muy exigentes, el desgaste emocional puede aparecer, así como la sensación de recibir poco reconocimiento por tu tarea.

En definitiva, Psicología si quieres comprender y evaluar emocional y mentalmente. Trabajo Social si te interesa gestionar apoyos y recursos. Y Educación Social si lo tuyo es acompañar y educar en la vida cotidiana.