Elegir qué oposición estudiar, conocer los requisitos, conseguir el temario, organizar las horas de estudio y familiarizarse con el tipo de examen son solo algunos de los pasos que debe afrontar cualquier persona que se plantea cómo prepararse oposiciones desde cero. Antes de empezar a estudiar, conviene conocer bien el proceso y establecer una estrategia que permita convertir el objetivo de conseguir una plaza en un plan de trabajo concreto.
¿Por dónde empezar si nunca se ha preparado una oposición? Desde elegir la convocatoria que mejor encaja con el perfil y conocer sus requisitos hasta organizar el estudio y preparar el examen, son muchas las decisiones que hay que tomar antes de ponerse a estudiar. En este artículo repasamos los pasos fundamentales para preparar unas oposiciones desde cero.
Elegir qué oposición preparar
El primer paso consiste en decidir qué oposición se quiere preparar. En España existen procesos selectivos de diferentes administraciones, cuerpos, escalas y categorías profesionales, por lo que conviene analizar varias opciones antes de tomar una decisión.
Algunos de los aspectos que se pueden tener en cuenta son:
- Titulación requerida: algunas oposiciones exigen Secundaria, Bachillerato, Formación Profesional, un grado universitario u otras titulaciones.
- Número de plazas: consultar cuántas plazas se convocan puede ayudar a conocer el volumen de cada proceso selectivo.
- Tipo de examen: no todas las oposiciones tienen las mismas pruebas. Pueden incluir cuestionarios tipo test, ejercicios prácticos, pruebas de idiomas, desarrollo de temas, pruebas físicas o diferentes combinaciones.
- Temario: su extensión y dificultad pueden variar considerablemente.
- Administración convocante: puede tratarse de la Administración General del Estado, una comunidad autónoma, una diputación, un ayuntamiento u otro organismo público.
- Lugar de destino: si para la persona opositora es importante trabajar en una determinada comunidad autónoma o provincia, este factor también puede ser determinante.
- Periodicidad de las convocatorias: conviene revisar si existen convocatorias frecuentes o si se trata de procesos más espaciados.
El Punto de Acceso General, portal oficial de la Administración General del Estado (AGE) para consultar convocatorias y gestionar oposiciones, dispone de un buscador oficial de convocatorias que permite filtrar los procesos por diferentes criterios, como administración, ámbito geográfico, comunidad autónoma, provincia, tipo de personal, nivel de titulación o número de plazas. Por tanto, antes de empezar a estudiar conviene responder a una pregunta básica: ¿qué oposición encaja realmente con mi formación, mis circunstancias y mis objetivos?
Consultar la convocatoria y no solo el temario
Uno de los errores más habituales al comenzar a preparar oposiciones es estudiar únicamente a partir de un temario sin leer detenidamente la convocatoria oficial, que establece las características concretas del proceso selectivo. En ella aparecen aspectos como los requisitos de participación, el sistema de selección, las pruebas, el programa, la forma de presentar la solicitud, los plazos y otros detalles importantes.
Por eso, una vez elegida la oposición, es recomendable localizar la convocatoria oficial publicada en el boletín correspondiente y leerla completa. También es importante distinguir entre la Oferta de Empleo Público (OEP) y la convocatoria. La OEP anuncia las necesidades de personal que se prevé cubrir, mientras que la convocatoria concreta las condiciones del proceso selectivo. En el caso de la Administración General del Estado, por ejemplo, el portal oficial indica que las convocatorias de los diferentes procesos selectivos se van publicando en el Boletín Oficial del Estado.

¿Es necesario apuntarse a una academia?
Una vez se toma la decisión de estudiar una oposición, mucha gente se plantea si hacerlo a través de una academia de preparación o por cuenta propia. La realidad es que no existe una única forma de preparar unas oposiciones. Algunas personas estudian por su cuenta, mientras que otras recurren a una academia, preparador o plataforma online. Estudiar de manera autónoma puede proporcionar flexibilidad, mientras que contar con ayuda externa puede resultar útil para organizar el calendario, resolver dudas, practicar determinados ejercicios o disponer de materiales actualizados. Por ello, antes de elegir una academia conviene comprobar qué incluye la preparación, quién elabora los materiales, si el temario se actualiza cuando cambia la normativa, qué tipo de seguimiento ofrece y si prepara específicamente las pruebas de la convocatoria elegida.
Conocer cuánto hay que estudiar
Por normal general, no existe un número universal de horas que haya que dedicar a unas oposiciones. Depende de factores como la extensión del temario, la dificultad de las pruebas, los conocimientos previos, el tiempo disponible y la fecha del examen. Pero es importante plantearse cuánto tiempo real de estudio se puede mantener de forma constante.
Por ejemplo, una persona que trabaja a jornada completa quizá empiece con dos o tres horas diarias, mientras que quien tiene disponibilidad completa puede organizar jornadas de estudio más extensas. Lo importante es que el horario sea sostenible.
Crear un plan de estudio para oposiciones
Una vez conocida la materia, llega uno de los momentos más importantes: organizar el tiempo de estudio. Un plan de estudio para oposiciones no consiste simplemente en asignar un número determinado de temas a cada día, sino que hay que organizarlo por fases: dar una primera vuelta al temario, comprensión, memorización, repasos y práctica de examen.
Preparar un calendario realista
Junto al plan de estudios, es clave contar con un calendario basado en una planificación realista y aumentar progresivamente la carga de estudio si resulta necesario. También conviene establecer objetivos medibles, como por ejemplo estudiar x temas al día, memorizar una parte concreta del temario, repasar temas anteriores…
Combinar estudio y descanso, la clave del éxito
Como conclusión, un aspecto clave a tener en cuenta es que preparar unas oposiciones es una carrera de fondo en la que estudiar más horas no significa necesariamente estudiar mejor. Por ello, dormir lo suficiente, realizar descansos durante las sesiones y mantener actividades de ocio es algo esencial en una buena planificación. Además, reservar momentos libres puede ayudar a evitar el estrés y la ansiedad también son aspectos a tener en cuenta para que el proceso de preparar la oposición sea lo más fructífero y sano posible.






