¡10 experimentos científicos para Primaria!

Los experimentos son un recurso muy útil para enseñar al alumnado algunos de los conocimientos que se abordan en clase de Ciencias. Al involucrarse en su realización, entienden mejor los conceptos que se explican.

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experimentos científicos

Con estos experimentos científicos para Primaria, los estudiantes no sólo aprenden y repasan los contenidos aprendidos en clase, ¡también se divertirán!

Cuando en el cielo se divisa el arco iris, los niños expresan su entusiasmo. Para que entiendan cómo y por qué en el cielo aparece una banda con siete colores lo mejor es que experimenten y creen el suyo. Los materiales que se necesitan son: un espejo, unas tijeras, agua, una linterna y que la clase esté completamente a oscuras. En este enlace está la explicación de los pasos que hay que seguir y, además, se incluye una parte teórica que muestra cómo la luz viaja a través de diferentes ondas.

El experimento de introducir un huevo en una botella es perfecto para mostrar a los estudiantes qué es la presión atmosférica y cómo se comporta en función de las condiciones a las que se exponga. Además de la botella y el huevo, se necesita una tira de papel delgada, una gota de aceite vegetal y un mechero o cerilla.

Una de las propiedades físicas del agua es la capilaridad, gracias a la cual el agua avanza a través de canales minúsculos. Este experimento les ayuda a entender este concepto mucho mejor y, además, se puede aprovechar para explicar también cómo se forman los colores secundarios (en este caso el violeta, el naranja y el verde). Los materiales que hay que utilizar son: tres vasos o tarros de cristal con agua, otros tres vacíos, tinte comestible de color rojo, amarillo y azul, y papel de cocina. En este vídeo se puede ver proceso completo.

Papel de aluminio, dos vasos de agua (uno de ellos con sal), cinta aislante, una batería de 9V, dos palitos de helados y un zumbador (o bombilla con su portalámparas). Estos son los materiales necesarios para llevar a la práctica este experimento y mostrar a los estudiantes por qué el agua salada conduce la electricidad y la dulce no. La razón es que la sal contenida en la primera se descompone en iones que al conducir la electricidad hacen funcionar el zumbador.

¿Qué le pasa a una vela encendida cuando le falta el oxígeno y el aire pierde presión? ¿Por qué el agua que hay en el plato donde se sostiene de pie la vela fluye hacia ella? Esta propuesta ayuda a explicarlo a través de una infografía que puede completarse con el vídeo que aparece más abajo. Los elementos necesarios para llevarlo a la práctica son: una vela encendida, un vaso trasparente y un plato hondo con agua.

Prepara una botella de plástico con tapón, bicarbonato, vinagre, agua y una bandeja donde colocar el volcán. Para hacerlo más divertido, los niños pueden crear su propio volcán, adornando la botella con plastelina y colorante. Una vez que está todo montado y decorado, el procedimiento es muy sencillo. Llena la botella de agua hasta la mitad, añade dos cucharaditas de bicarbonato, echa el vinagre y… ¡pum! Así los niños aprenderán las reacciones químicas.

Para abordar el tema sobre el aparato respiratorio os proponemos este curioso experimento. Tan solo es necesario una botella de plástico vacía, unos globos, unas pajitas y un guante de látex. Primero, corta la botella por la mitad y coloca el guante de látex recubriendo la parte inferior, simulando el diafragma. A continuación, forma una “Y” con las pajitas y cuelga de los extremos los globos. Por último, introduce toda la estructura en la botella. Los niños podrán ver con sus propios ojos cómo se llenan los pulmones de aire cuando el diafragma se expande y viceversa.

Para facilitar la explicación en clase del proceso por el cual se forman las nubes puedes coger una botella de plástico, una bomba de aire y unas gotitas de alcohol. Simplemente, bombea el aire en la botella de plástico, lo que hará que se libere la presión y, al enfriarse el aire, el vapor de agua se empezará a condensar. En tan solo unos pocos segundos tendrás tu nube dentro de la botella.

Esta actividad consiste en dejar un huevo sin cáscara mediante una reacción química y lograr que pueda botar. Para ello, prepara un tarro de cristal con tapa, un huevo y vinagre. Primero, mete el huevo dentro del tarro con vinagre, cierra y déjalo reposar unos dos días. Al sacarlo comprobarás que la cáscara se ha disuelto de forma que ahora el huevo es más elástico y no se rompe tan fácilmente. Con este ejercicio podrás ilustrar varios conceptos científicos como disoluciones, ácidos, reacción química…

Este experimento pretende reproducir la reacción química entre la harina, el oxígeno y el fuego de una vela. Coge una lata de harina con tapa a presión, un embudo, dos velas, una bomba de aire y, por supuesto, harina. Primero enciende las dos velas y coloca un poco de harina dentro del embudo, coloca la tapa y aléjate porque los materiales buscarán la zona más débil de la lata para salir, que en este caso será la tapa. Así se formará una explosión de luz y calor que captará toda la atención de los niños, pero eso sí, ten mucho cuidado para que no haya incidentes.

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